Menu LaLigaSegunda DivisiónFútbol InternacionalPrimera RFEFCalendario
CalendarioNetworkContactos
tmw / realmadrid / Opinión
Cerrando capítulo… sin haber escrito la historia
Hoy a las 19:00Opinión
de Javier Rubiano
para Bernabeudigital.com

Cerrando capítulo… sin haber escrito la historia

La opinión de Javier Rubiano, jefe de redacción de Bernabéu Digital

Hay algo especialmente triste en el caso de Dani Ceballos. No por el conflicto con Arbeloa, ni por quedarse fuera de una convocatoria, sino por la sensación de oportunidad desperdiciada que deja tras casi una década vinculado al Real Madrid.

Ceballos nunca fue un jugador cualquiera. Llegó al Santiago Bernabéu en verano de 2017 tras un pulso con el FC Barcelona. Nueve años lleva, por tanto, como jugador del Real Madrid, con una cesión al Arsenal entre medias. Un periodo de tiempo que ha dado para mucho, con indirectas constantes al Real Betis, donde supuestamiente siempre ha querido regresar. Su última historia en Instagram, con la canción “Cerrando capítulo”, no suena a desahogo sincero, sino a un mensaje calculado, casi automático. Y eso es lo que empieza a cansar: la repetición.

Porque el aficionado del Real Madrid no es injusto con Ceballos; es, más bien, paciente hasta que deja de serlo. Se le han perdonado altibajos, lesiones, incluso etapas de invisibilidad. Pero lo que cuesta más entender es esa necesidad constante de expresarse en clave, de lanzar indirectas, de alimentar un relato paralelo al del campo. Al final, el ruido acaba tapando al futbolista.

Y es una pena, porque cuando ha estado bien, ha demostrado que podía tener sitio. No como estrella, ni mucho menos; pero sí podría haberse convertido en un centrocampista útil, más aún con la situación actual de Camavinga. Sin embargo, Ceballos nunca terminó de dar ese paso que separa al jugador válido del verdaderamente importante. Siempre dio la impresión de que esperaba algo más, sin terminar de hacer todo lo necesario para merecerlo. Tanto es así que hasta un canterano de 18 años como Thiago Pitarch le ha adelantado por la izquierda y por la derecha.

Quizá por eso su salida, si finalmente se produce, no tendrá el dramatismo de otras despedidas. Se irá por la puerta de atrás, dejando la sensación inequívoca de que nueve años perteneciendo al Real Madrid se le han echo bola a Ceballos y al propio club.