Así es muy difícil: la estadística del partido que no gustará a los madridistas
El Bayern de Múnich superó anoche al Real Madrid en el partido de ida de los cuartos de final de Champions League. Los alemanes asaltaron el Bernabéu en una contienda igualada, en la que pudo haber muchos más goles por ambos lados. Los de Kompany fueron mejores en el computo global, aunque los blancos tuvieron un arreón final en el que lograron incomodar y meter en su campo al cuadro germano.
El conjunto merengue no fue capaz de imponerse al Bayern con la mística del Bernabéu y, aunque no dio mala imagen, en general, sí hay un parámetro que dará que hablar en el madridismo. Los bávaros recorrieron casi nueve kilómetros más que el Real Madrid. 101, 91 km del equipo local, por 110,58 km de los visitantes. El esfuerzo y el sacrificio van implícitos en el escudo que porta que la camiseta blanca de los jugadores vikingos. Ese espíritu de Juanito al que tanto alega su entrenador, Álvaro Arbeloa. Pero ayer, los alemanes corrieron cerca de diez kilómetros, algo que dificulta mucho el poder ganarles.
CORRER MÁS, NO SIGNIFICA CORRER MEJOR
Lo cierto es que hay que contextualizar esta estadística. Que los bávaros recorriesen mayor distancia no tiene por qué implicar que se hayan esforzado más, o que eso les haya hecho mejores. Sí es un buen indicativo para el Bayern. Pero es algo lógico, explicado desde un punto de vista táctico. El Real Madrid, presionaba la salida de los visitantes durante unos segundos, antes de replegarse a su bloque medio en 4-4-2, para luego robar y salir al contragolpe.

Esto genera que los blancos aguanten más la posición y esperen al rival en su campo, de manera que dificulten internadas peligrosas de su oponente. Aunque esto sí exige esfuerzo y concentración, no se ve reflejado en metros recorridos. Por tanto, a favor de los jugadores de Arbeloa, se puede decir que tiene sentido, pues el Bayern ejerce una presión constante sobre sus rivales y corre hacia delante con mayor frecuencia. Aun así, correr diez kilómetros más es llamativo, y dificulta la posibilidad de imponerse al rival.



