Juanma Rodríguez: "Si el partido llega a durar tres minutos más, a los portugueses les cae el tercero "
Juanma Rodríguez, en su blog El Primer Palo, ha analizado el encuentro del Real Madrid ante el Sporting de Portugal alabando el espíritu, la magía que inunda al conjunto blanco y que va más de su juego, ese nivel superior que envuelve el Bernabéu en las noches de Champions.
La magia del Real Madrid
"Ladies and gentlemen... ¡esto es el Real Madrid! Este es el mito blanco. Por cosas como estas, el Real Madrid fue elegido el mejor club del siglo XX, lo que, en la práctica, representa ser el mejor y punto. Por milagros como el acaecido anoche, el estadio Santiago Bernabéu es considerado por todo el mundo como el templo del fútbol mundial. No hablamos de fútbol, no, ni de goles. No estoy hablando de jugar bien o mal, no, tampoco. Estoy hablando de un nivel superior, del misticismo que envuelve una noche europea en el campo del Real Madrid, de la magia. El Sporting de Portugal ya sabe a qué me estoy refiriendo".
Pudo haber más goles
"Si el partido llega a durar tres minutos más, al conjunto portugués le cae el tercero. Si yo fuera rival del Real Madrid trabajaría con esmero los últimos minutos, y en concreto el 93 que tanto daño va haciendo por ahí. Otra vez, como si no supiéramos ya cómo suele acabar la historia, al once veces campeón de Europa y próximo campeón mundial le dieron por muerto. Y otra vez resucitó. El disgusto que se llevaron los objetivísimos colegas de RAC1 resulta inexplicable porque se veía venir. Yo, de hecho, hablé con tres madridistas cuando el partido discurría por el minuto 85 y los tres me dijeron lo mismo: Ganamos. No me dijeron empatamos, no, sino ganamos. Esto es el Real Madrid. Distinto. Especial. Electrizante. Pura poesía".
Un rival en condiciones
"Muy bien el Sporting de Lisboa, un equipo de verdad y no como, por ejemplo, el Celtic. Felicidades a Jorge Jesús porque planteó muchísimas dificultades. Pero fue el partido perfecto para el Madrid porque, aún sin jugar bien, acabó ganando y sumanto sus tres primeros puntos y porque, de paso, vio cómo se reivindicaban tres futbolistas de la segunda unidad: Lucas, que reactivó el fútbol de ataque; Morata, que hizo el segundo y definitivo; y James, que estuvo especialmente brillante y entonado el poquísimo tiempo que estuvo sobre el césped. Digo que fue un partido perfecto para el Real Madrid, no del Real Madrid. Aunque está claro que al Bernabéu le gustan las emociones fuertes y no el duermevelas del tiquitiquitiqui, conviene extraer cuanto antes conclusiones".

