Marcos López: "La vuelta es una portunidad para dejarse la piel y sacar toda la fantasía en la ofensiva"
Del Real Madrid del Camp Nou solo quedó el escudo en Alemania. Y es que del bloque unido, comprometido y solidario que se vio en el feudo culé, se pasó al equipo roto, fragmentado y con una distancia kilómetrica entre la defensa y la delantera. Así es como define Marcos López en MARCA al equipo de Zinedine Zidane, un equipo que tiene la oportunidad de resarcirse ante su afición en la vuelta en el Bernabéu.
La defensa merengue debería haber evitado tanto contraataque
"Atacar defendiendo. Los defensas tienen la responsabilidad de abrir líneas de pase en propio campo - los buenos nunca se esconden - y jugar el control y pase con sencillez y maestría para que la pelota llegue en ventaja a medios y atacantes. Superado esto, ya con el equipo en campo contrario, llegan las vigilancias a los descolgados del equipo que defiende. Una vigilancia es un marcaje al hombre - por decir esto podrían quitarme el título de entrenador pero seguro que ustedes lo entienden mejor - con el objetivo de evitar el contraataque rival".
Draxler y Schürrle camparon a sus anchas
"El Madrid, ya pasó contra la Roma, se olvidó de las vigilancias. Draxler y Schürrle se situaban en primera fila de butacas para ver tocar el cuero a Kroos, Modric y Benzema sin hacer esfuerzo defensivo alguno en propio campo. Ningún blanco iba con ellos cuando lo lógico, y en función de la zona de ataque de los blancos, es que un lateral y un central hubiesen vigilado a Draxler y Schürrle dejando al central sobrante de hombre escoba. El otro plan es Casemiro para permitir volar a los dos laterales".
El Madrid fue un equipo kilométrico en Alemania
"Las vigilancias impiden la salida de contra del oponente aunque aplicadas sin la intensidad ni la concentración adecuada cualquier enemigo es candidato a hacerte un traje a medida. El defecto viene del último semestre de Ancelotti. La distancia larga. El equipo kilométrico. El bloque fragmentado. El Wolfsburgo, sólo con tirar del hilo, se quedó a una jugada con premio de su noche de los tiempos".
Los blancos se agarran al Bernabéu para pasar
"Los goles encajados cambiaron la presión pero los blancos dejaron el látigo para el Bernabéu. Los alemanes no son catedráticos en la praxis defensiva aunque se espera un muro que nos impida divisar si hay o no portero. Oportunidad para dejarse la piel y sacar toda la fantasía en la ofensiva pero si se siguen olvidando de las vigilancias, el adiós nunca será una posibilidad remota. El Bernabéu corrige".

