Inter FC, el derbi con el AC Milan vale una temporada. Chivu quiere la bola de partido
«El corazón palpitante de Roma no es el mármol del Senado, sino la arena del Coliseo», dice el senador Graco en la película Gladiator. Lo mismo vale para Milán y San Siro, porque el derbi siempre merece una cita de superproducción, incluso cuando la distancia entre Inter FC y AC Milan parece abismal. El Scudetto viaja hacia la orilla nerazzurra del Naviglio, mérito de un equipo que, desde el derbi de la primera vuelta, ha impuesto un ritmo demencial en el campeonato, inasumible para cualquier perseguidor. Pero si hay un partido capaz de darle la vuelta a una temporada, ese es el derbi. Chivu lo sabe bien y, en el fondo, también Massimiliano Allegri, un técnico que en el fútbol ya ha sido protagonista de grandes remontadas, a menudo impensables. El técnico nerazzurro viene de un empate sin brillo ante el Como en la Coppa Italia; el livornés, en cambio, prepara el choque desde principios de semana para intentar cambiar el rumbo de un campeonato que corre el riesgo de quedar archivado ya a inicios de marzo.
La ocasión para el Inter FC es jugosa, casi única. Si los nerazzurri derrotan al AC Milan, se irán a +13 y podrán empezar a acariciar el Scudetto. Pero en Appiano Gentile el champán aún no se ha puesto a enfriar. Cristian Chivu enfría solo las emociones, porque si los rossoneri repiten el triunfo de la ida —gol de Pulisic frente a la Curva Sud—, podrían abrirse de par en par las puertas de la remontada. Entonces sí, una temporada podría convertirse casi en un plató de cine. El domingo, el Inter FC debería volver a contar con Dumfries en el once, un jugador que acostumbra a encenderse precisamente ante los rossoneri.
La sala de máquinas seguirá en manos de Çalhanoğlu, aunque, sin el turco, Zielinski ha ofrecido plenas garantías. Chivu confía en recuperar del todo a Bonny, que, según las últimas informaciones, debería volver a entrenarse mañana con el grupo. El equipo anda corto de efectivos, sobre todo en ataque, aún sin Lautaro Martínez y sostenido por Pio Esposito y Thuram. El Inter FC ya superó la prueba de los duelos directos al tumbar a la Juventus en San Siro, pero el derbi en los dos últimos años ha sido una auténtica maldición. Chivu ahuyentará la espera a su manera: con las palabras justas y mucho trabajo en los detalles, los que siempre marcan la diferencia. Porque, por citar otra película con Russell Crowe, la disciplina valdrá tanto como el coraje. Sobre todo en una noche de derbi.



