CRÓNICA: La Juve se pone Morata
El Real Madrid cae derrotado frente a la Juventus (2-1) en la ida de semifinales de Champions con un gol de su ex canterano y otro de penalti de Arturo Vidal. Cristiano puso el empate provisional y James pudo darle la vuelta al marcador al filo del descanso con un cabezazo que golpeó en el larguero.
Se imagina uno a pocos que sepan mejor que el Madrid el valor de una final de Champions –no solo se ha llevado diez, es que además sabe lo que es ganar la última– y, sin embargo, no parecieron tenerlo muy claro los de Ancelotti durante buena parte de la hora y media disputada hoy en el Juventus Stadium. Y ya se sabe lo poco amigos de las medias tintas que son los equipos italianos. [Así vivimos el partido en directo].
Por momentos dio la impresión de que hoy era el día de repartir todas las concesiones que se le habían racaneado al Atlético y, sin ser la Juve los de Simeone, tampoco pareció el colmo de la inteligencia aquel doble rasero. Y, mientras el Madrid metía la pierna en el partido como quien tantea con la punta del pie la temperatura del agua, la Juventus celebraba su regreso a la elite europea a pulmón lleno, sin remilgos y hasta con un punto de inconsciencia. Como, probablemente, se deban jugar estos partidos.
Después de un par de desmarques de fogueo, los transalpinos encontraron el bueno sin haber doblado siquiera la esquina de los primeros diez minutos en un balón al espacio que solo reclamó Tévez ante la pasividad de Varane. El argentino sacó el látigo al palo opuesto y el despeje de Casillas, académico y a un lado, no bastó para quitarle a Morata el caramelo a la puerta del que fue su colegio. El canterano se zampó el dulce y lo celebró a medias, con el dedo girando sobre su oreja como si quisiera que el clamor del estadio le reverberase un poco más en el tímpano.
La Juventus entró entonces en la velocidad de crucero de su resultado favorito y el Madrid se despertó de repente en medio de un mal sueño en el que un mal contragolpe le dejaba con dos pies fuera de su competición. En ese momento asaltó el timón Isco, que demandó los galones que se le han multiplicado esta temporada para explicar de nuevo en qué consiste el Madrid de la posesión. De sus botas nació la jugada del empate, que acabó encontrando a James para que el colombiano le sirviera el empate a Cristiano antes de llegar a la media hora de partido. El remate pareció fácil hasta que el propio James estrelló contra el larguero uno casi idéntico al filo del descanso.
Descontrol y penalti absurdo
La superioridad volvió a ejercer de señuelo engañoso y el Madrid encontró en sus reverdecidos laureles un estupendo colchón para sestear al inicio de la segunda parte. La Juventus supo leer enseguida el guiño y se reactivó en el partido equilibrando la balanza, si no del buen juego, sí de esa sensación tan etérea llamada peligro. Tanto fue así que en un mal rebote a un disparo de Marcelo, empeñado en finalizar así un ataque estático que no lo exigía en absoluto, los bianconeri se encontraron con un contragolpe de dos para dos que veinte metros más adelante quedó en un mano a mano entre Tévez y Carvajal. El canterano supo achicar agua hasta escorar lo que parecía suficiente al Apache, pero no demostró la misma contención en una última entrada que acabó con el argentino en el suelo y el brazo del árbitro estirado en dirección al punto de penalti. El propio Tévez engañó a Iker con un lanzamiento fuerte y por el centro de la portería que engordó las mallas y el orgullo de su afición a partes iguales.
Quedaba media hora, pero el Madrid no se recuperó ya del golpe, por más que la corneta de Chicharito, remedio de urgencia tras el 2-1, se empeñara en devolver felicidad a su equipo. No la hubo, o al menos no mucha más que el alivio de que la cosa no fuera a mayores. Pudo suceder fácilmente si Llorente hubiera atinado algo más en alguna de las dos balas que se guardó ladinamente en la recámara de su cambio. En ambas achicó bien Casillas, no siempre con la parte del cuerpo más académica, y volvió a cantar Varane, tan desconocido hoy como Ramos en el centro del campo. En realidad, nada sonó como otras veces. Y la melodía tendrá que afinar en una semana para no acabar en marcha fúnebre.
JUVENTUS 2-1 REAL MADRID
Juventus: Buffon, Lichsteiner, Bonucci, Chiellini, Evra, Pirlo, Sturaro (Barzagli, 64'), Marchisio, Vidal, Morata (Llorente, 77’) y Tévez (Pereyra, 85').
Real Madrid: Casillas, Carvajal, Pepe, Varane, Marcelo, Ramos, James Rodríguez, Kroos, Isco (Chicharito, 62'), Cristiano Ronaldo y Bale (Jesé, 86').
Goles: 1-0, 8': Morata; 1-1, 27': Cristiano; 2-1, 57': Tévez (p.).
Árbitro: Martin Atkinson (Reino Unido). Amonestó a Bonucci (5'), Arturo Vidal (55’), Marcelo (56’), Carvajal (74'), James (85') y Chiellini (90+').
Incidencias: Partido correspondiente a la ida de semifinales de la Champions League. Disputado en el Juventus Stadium.

