La exigencia de Mourinho que tiene fecha de caducidad
José Mourinho tenía una petición clara al Real Madrid al comenzar la planificación de la temporada: quería disponer de la plantilla prácticamente cerrada dos semanas antes del inicio de LaLiga. El técnico portugués considera fundamental trabajar con el grupo definitivo durante ese periodo para automatizar conceptos, consolidar su idea de juego y llegar al estreno liguero con todos los futbolistas plenamente adaptados. Sin embargo, ese objetivo empieza a complicarse con el paso de los días.
El Real Madrid ha intentado cumplir esa petición desde el primer momento. La rapidez con la que se cerraron varias incorporaciones y el reciente fichaje de Carlos Espí son buena muestra de ello. En las oficinas del Bernabéu han acelerado todas las operaciones posibles para poner cuanto antes a disposición de Mourinho los refuerzos solicitados. No obstante, el mercado ha entrado en una fase mucho más compleja y varios asuntos continúan sin resolverse.
Tres operaciones pendientes: Diomandé, Rodri y un central
El principal problema sigue siendo la 'Operación Salida'. La dificultad para encontrar acomodo a algunos futbolistas está condicionando tanto las llegadas como la planificación deportiva. A ello se suman los últimos flecos de operaciones importantes como las de Yan Diomandé y Rodri Hernández, dos fichajes que el Real Madrid sigue trabajando, pero que todavía no han podido oficializarse. Así, también está pendiente la posible llegada de Bastoni. El reloj corre y el margen para cumplir el deseo de Mourinho cada vez es menor, aunque el club mantiene la confianza en cerrar la mayor parte de los deberes antes de que arranque oficialmente la temporada.

