La obsesión de Ancelotti
Carlo Ancelotti se empeña en jugar con un 4-3-3, un sistema con el que el Real Madrid está sufriendo, puesto que las ayudas defensivas del tridente atacante son escasas. Esto sumado a la carga de minutos de Kroos y la larga ausencia de Luka Modric han provocado que los blancos tengan una medular rota.
Jugar con un 4-3-3 se ha convertido en una obsesión para Carlo Ancelotti. El entrenador aseguró que la identidad de su equipo no está en juego, pero los malos resultados no cesan y la imagen del equipo empeora por momentos. El centro del campo, encarnado en Toni Kroos, está fundido. El internacional germano deslumbró a principios de temporada, pero los 48 partidos que lleva a sus espaldas y los 3.986 minutos disputados le han llevado a un estado irreconocible, el cansancio es notable.
La ausencia de Luka Modric ha hecho que Kroos no descanse lo que debería y que el Madrid se haya resquebrajado por el medio. En su vuelta están puestas muchas de las esperanzas de este equipo. Ancelotti apuesta por el 4-3-3, en detrimento del 4-4-2 más equilibrado y que tantas alegrías ha dado. Ahora solo queda ver si la 'BBC' ayuda a la medular, oxigenando una línea que de verdad lo necesita.

