¿Ya ha pasado lo peor?
Todos los años le pasa lo mismo al Real Madrid en algún momento de la temporada. Carlo Ancelotti y Antonio Pintus saben de primera mano que sus jugadores tienen un valle de rendimiento entre los meses de enero y febrero. Esta vez se ha retrasado un mes más, pero es evidente que iba a llegar tarde o temprano.
Lo demuestran los empates contra Rayo Vallecano, Valencia o RB Leipzig. Son tres equipos que, a priori, el Real Madrid debe ganar con suma facilidad, pero no ha sido así. Ante los madrileños se empató de muy malas formas. Los futbolistas del Real Madrid estaban siendo claramente superiores en todo momento. Se adelantaron por medio de Joselu y tuvieron ocasiones suficientes como para ponerse 0-3 o 0-4 en la primera parte. Todo cambió con una polémica mano de Camavinga.
ADIÓS A LA MALA RACHA
Valencia y RB Leipzig fueron dos serios avisos de que el Real Madrid no se puede relajar en ningún momento. En Mestalla Gil Manzano no dejó ganar a los madridistas, mientras que los alemanes fueron claramente superiores en la eliminatoria. Pasaron a cuartos con muchísimo sufrimiento, pero ya están en la siguiente ronda y tengan por seguro que ningún equipo se quiere medir a los blancos en la siguiente ronda.
Lo que venga por delante será mejor, estoy seguro. Este valle de rendimiento debe cerrarse con una goleada ante el Celta de Vigo mañana en el Santiago Bernabéu. Después tendrán una semana de descanso para ir al parón con la mejor de las sensaciones. Todo depende de ellos mismos. Esperemos que recuperen su mejor versión antes de un mes de abril en el que se decidirán todos los títulos.

