Por fin se hizo justicia
"Benzema lleva siendo el mejor los últimos tres o cuatro años", comentó anoche Florentino Pérez. ¡Cuánta razón! Desde su reconversión y su transformación tras la salida de Cristiano Ronaldo, el francés dio un paso al frente, que no dieron otros jugadores (véase Bale o Asensio); cogió las riendas del equipo y se puso a marcar goles hasta convertirse en el segundo máximo goleador en la historia del club. Entendió que había llegado su momento y que debía ser él quien debía coger el testigo del portugués, al no tener ya la necesidad de asistir al killer más mortífero de la historia. Salió de las sombras y se puso en medio de todos los focos para demostrar quién es realmente. Y no defraudó, sino que se convirtió en un híbrido perfecto entre Zidane y Ronaldo Nazario. Nunca habrá nadie cómo él. Este Balón de Oro hace justicia, por fin, a una de las grandes leyendas y estrellas del fútbol mundial. ¡Larga vida a Karim!

