La transformación de Bale
El error ante el Valencia en Mestalla ha provocado un antes y un después en Gareth Bale. Su jugada hubiese significado el 1-2, pero el Real Madrid acabó sucumbiendo por 2-1. Su fallo pudo costar más caro de no ser porque el Barcelona también cayó ante la Real Sociedad esa misma jornada. Desde entonces, el galés ha comenzado a asociarse más con sus compañeros.
No se sabe qué ocurrió en el vestuario del Real Madrid después de la derrota ante el Valencia. Pero lo cierto es que desde el error de Bale, por el que los blancos acabaron perdiendo un partido vital, el galés ha modificado en ciertos aspectos su estilo de juego, decantándose por la asociación por encima de la individualidad.
Los datos hablan por sí solos. Si, ante el Valencia, Bale optó por pasar el balón en 15 ocasiones, ante el Espanyol y el Getafe dobló la estadística. Ante los periquitos, Bale puso un balón en largo milimétrico a Cristiano para que este regalara a James el 1-0, además de marcar de libre directo con un zapatazo que entró tras dar en el poste. Contra el Getafe, marcó el 0-2 que sentenció a los azulones.
El extremo madridista es uno de los jugadores más desequilibrantes del equipo y del mundo. Por eso, no extraña que viva de su velocidad y potencia. De hecho, el equipo ha salido beneficiado más que perjudicado cuando el ex del Tottenham ha decidido jugársela por su cuenta. No obstante, el juego del galés y sobre todo del conjunto blanco mejora cuando opta por un juego más asociativo, gana el Madrid y gana Bale.

