La garra de Pepe no fue suficiente
Pepe fue el jugador más destacado del encuentro ante el Valencia. El central portugués fue un auténtico pilar defensivo. Todo lo hizo bien, salvo un disparo a la desesperada desde 35 metros cuando al Real Madrid se le agotaban los cartuchos. Fue el único que igualó en intensidad al conjunto de Nuno.
Pepe cuajó un partido soberbio y ejerció de líder en la zaga. El central portugués no perdió la posición en ningún momento y se atrevió a salir de su zona con balón controlado con gran maestría. En el primer gol ché tuvo la mala fortuna de que el cuero le golpease y se introdujese en su propia portería despistando a Iker Casillas al desviar la trayectoria.
Con Ramos tocado, el portugués tuvo que tirar de galones en la retaguardia y cuajó un soberbio encuentro. Salió de excursión con el balón pegado a sus pies como Beckenbauer en su época dorada. Al cruce estuvo muy rápido e inteligente, lo que evitó algunas incursiones blanquinegras al área merengue.
Se mostró serio en todo momento, salvo en un conato de ocasión de disparo. Pepe se atrevió con un disparo desde 35 metros que se marchó muy desviado cuando al Real Madrid se le acababan las oportunidades para rubricar el empate.

