Los cinco pecados capitales del Barça
El equipo dirigido por Luis Enrique tuvo varios errores graves durante el partido de ayer, algunos por decisiones técnicas, y otros por fallos de los jugadores. La fragilidad defensiva, el mal partido de Messi, la inclusión de Suárez, la alineación y el bajón físico condenaron al Barça ante un gran Real Madrid.
El Real Madrid desplegó un gran juego anoche, mostrando superioridad ante el eterno rival, pero además del mérito merengue también hubo demérito culé. Empezando por la alineación sorprendente de Luis Enrique, que dejó a Jordi Alba en el banquillo para ingresar a Piqué y mover a Mathieu al lateral, algo que aprovechó el ataque blanco.
La floja actuación de Messi, y la evidente falta de ritmo de Luis Suárez tampoco ayudaron al Barcelona, que unido a la desigualdad física entre los dos equipos decantó la balanza del partido. Y por último la fragilidad defensiva, el bajo nivel individual y colectivo de la defensa blaugrana quedaron patentes ante uno de los mejores ataques de lmundo.

