Relaño, en AS: "Ancelotti ha convencido a Isco y James de que tienen que ser intensos"
El director de AS analizó la actuación de Isco y James en el Clásico y su mejoría en labores defensivas. Destacó su labor de presión, que facilitó el tercer tanto madridista. Además, reconoce que todo el mérito es de Ancelotti.
El tercer gol del Madrid
"Sacó Rakitic el córner, raso, abierto, hacia la media luna, para Alves. James adivinó, interceptó y mandó el balón a un toque a la izquierda, por donde corrió afanoso Isco. Porfió con Mascherano e Iniesta, hasta provocar el error de este, que le dejó el campo abierto para la carrera. Envió a Cristiano, el pase se quedó corto, y el portugués, perdida la ventaja abrió a la derecha, donde apareció... James. Sutil toque del colombiano y precioso gol de Benzema. Una jugada relámpago, con James en el arranque y la llegada, de área a área. Y con la pugnaz actitud de Isco ante Mascherano e Iniesta".
La mejoría de Isco y James
"James e Isco son jugadores exquisitos, cuyo hábitat natural es la media punta. De esos de a mí al pie y los demás a correr. Isco llegó al Madrid y gustó, pero le faltó despliegue y quite y perdió el puesto en favor de Di María, que tiene eso de sobra. James ha llegado ahora y no ha tardado en darse cuenta de que en el Madrid se exige más. Corre, va, vuelve, y al tiempo sigue jugando de forma exquisita. Lo mismo hace Isco, ya no se echa en falta su repliegue".
El momento de Benzema
"Y en la misma dirección, por cierto, ha evolucionado Benzema, que ya no deja el equipo con diez largos ratos, o partidos enteros, como pasaba hasta hace poco".
El mérito es de Ancelotti
"Valor que hay que darle a Ancelotti. Ya sólo falta que lo consiga con Bale, el único que aún se muestra renuente al trabajo oscuro, aparte de Cristiano, claro. Pero es que si a uno se le puede dar bula es a él, con sus cincuenta goles por temporada. Falto de Di María y de Xabi Alonso, Ancelotti ha convencido con tacto y persuasión a James e Isco de que para ser brillantes titulares no les bastaría su inspiración y su técnica, que necesitaban también ser intensos. Ahora lo son, son por ello mejores jugadores y esa jugada define su cambio. La jugada que desequilibró el partido y despertó la inseguridad latente en Can Barça".

