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CRÓNICA: Rock and Gol
miércoles 22 octubre 2014, 22:48Fútbol
de Roberto Gelado
para Bernabeudigital.com

CRÓNICA: Rock and Gol

El Real Madrid llega al clásico pletórico de fuerzas en Liga y Champions después de barrer al Liverpool en su casa (0-3). Cristiano y Benzemá, con un doblete, fueron los goleadores de un partido que solo tuvo un color. 

Tardó el Liverpool trece segundos en crujirle los tobillos a Cristiano Ronaldo, que dio pase atrás mirando al tendido sin reparar en que el tendido no estaba para lindezas. De ese color y de esas botas, por lo menos. La afición del Liverpool, equipo que un día fue grande pero desde hace un par de décadas es más bien como un Atlético, pero con Champions, jaleó durante el primer cuarto de hora cada tarascada como si cada una le sumara puntos, algo que redunda aún más en la analogía. A diferencia del subcampeón de Europa, eso sí, Anfield aplaudió a todos y cada uno de los jugadores rivales sustituidos.

Gerrard, que es como el zahorí entre la orquesta de percusión, fue el primero en tirar de vídeos y disparar de lejos, que ya se sabe que con este Madrid, y sobre todo este portero, a veces toca. No lo hizo en aquel primer intento porque Casillas despejó el entrebote académicamente a un lado; pero el intento le bastó al Liverpool para recordar la hoja de ruta. Enseguida botaron los de Mersey dos saques de esquina cerraditos con Ballotelli haciéndole de stopper a Casillas, que despejó uno de ellos como a quien le cae un huevo hirviendo entre las manos.

Cristiano estrena Anfield

Cansado del fogueo de ida y vuelta, Cristiano se apoderó del choque haciendo excelente un buen balón interior de James a la espalda de los centrales. El portugués se inventó un remate tres segundos antes de que lo esperara todo el mundo y consiguió así que la estirada de Mignolet llegara uno tarde. El madridismo estalló de grandeza y, aunque temprano por calendario, aquel arranque tuvo algo del de hace unos meses en Munich, otra plaza maldita menos, por cierto.

Deshecha la mentira de que el Liverpool no se sostenía en Luis Suárez, flamante nuevo canterano del Barça, el Madrid se soltó el pelo y del meneo cayó el segundo con sonrojante naturalidad. El ataque en estático del Madrid paseó el balón de Isco –soberbio ayer en la recuperación y más que notable, como de costumbre, en la creación– a Kroos, que tendió un puente aéreo con Benzemá, que vio una vaselina de cabeza donde los que vivimos aquel 4-0 de Torres pedíamos un cuchillo entre los dientes. Por suerte, nuestro diplomático era Karim, y no ninguno de nosotros, mangarrianes todos.

Antes del descanso, rozó el Liverpool el maquillaje con dos disparos cruzados desde posición casi idéntica. El primero de ellos lo despejó Casillas, aunque el árbitro le negó el mérito concediéndole el saque de puerta más amargo de su carrera, y el segundo lo repelió el palo, siempre santo. Entre medias el hombre sin gol había vuelto a disparar con munición real en un rechazo tras un córner para inclinarle irreversiblemente el partido a un Liverpool que caminaba solísimo sobre su verde.

Con la cabeza en el 'Clásico'

Tan desnortado estaba el equipo local que ni le sirvió que Carlos Martínez invocara el espíritu de Estambul tras el descanso. El Madrid no estaba para historias; si acaso, para seguir escribiendo páginas gloriosas de la suya como tantas ha rubricado ya en esta competición. Pudo serlo más la de esta noche de haber afinado el equipo blanco la puntería en la segunda parte, especialmente Cristiano, que estrelló dos zambombazos, uno de ellos a escasos dos metros, contra Mignolet y que fácilmente hubieran podido sellar otra manita recién pasada la hora de juego.

A partir de entonces el Madrid se regaló un par de estampidas de bisontes que no atinaron a conducir hasta la última base los delanteros madridistas, aunque James, entregadísimo también en labores de recuperación lo tuvo bien cerca. Desaparecido Cristiano, guardado para mejores lides y retirado entre aplausos de un estadio donde han perdido la cuenta de las razones para odiarlo, el Liverpool pareció ver el envite del box to box, como si no le hiciera ascos a un marcador de fútbol sala si con ello podía, al menos, servir un par de goles de ofrenda a su hambrienta hinchada. El Madrid decidió, en cambio, que no estaba por la labor. Isco, omnipresente arriba, puso la pausa; Varane, soberbio abajo, dijo que no estaba para correveidiles y Ancelotti les mandó un recordatorio al resto en forma de Khedira, Illarramendi y Nacho que bastó para sumir el tramo final del partido en un sueño dulce y profundo. En manos del italiano queda que esta bestia vuelva a despertarse el próximo sábado.

LIVERPOOL 0-3 REAL MADRID

Liverpool: Mignolet; Johnson, Lovren, Skrtel, Moreno; Gerrard, Allen, Henderson, Coutinho; Sterling, Balotelli.

Real Madrid: Casillas; Arbeloa, Pepe, Varane, Marcelo; Kroos, Modric, Isco, James; Cristiano, Benzema. 

Goles: 0-1, Cristiano, 23'; 0-2, Benzema, 30'; 0-3, Cristiano, 41'.

Árbitro: Nicola Rizzoli.

Incidencias: Partido correspondiente a la tercera jornada de la Liga de Campeones. Encuentro disputado en Anfield (Liverpool).

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