CRÓNICA: Cristiano no rota
El Real Madrid remonta contra el Elche para acabar imponiéndose cómodamente y sumar su tercera victoria en Liga (5-1). Cristiano Ronaldo, con cuatro goles, y Gareth Bale, con uno más, sellaron la victoria merengue.
Salió Ancelotti con uno de esos onces que habría levantado de sus asientos al madridismo de boina calada (de no ser por la ausencia de Casillas, filtrada misteriosamente en la previa): cuatro españoles, sin ser ninguno Arbeloa –aunque entró después–, y una edad media que se resistía a rebasar la frontera entre los 20 y los 30.
Lo que se vio mientras duró el tanteo entre los equipos dio la razón al italiano, porque de sus maniobras recientes, ninguna de las del medio campo, que es donde se va a cocinar la suerte de este Madrid, sorprendió para mal. Isco demostró estar a la altura de la titularidad y se dio un merecido baño de aplausos, Kroos pareció ir superando la depresión de su posición retrasada y James selló su idilio con el Bernabéu, que pareció congratularse de que ACS tuviera intereses por su tierra a juzgar por la ovación que le dispensó al ser sustituido.
Pero, sin duda, lo más llamativo fue Illarra. Al vasco la titularidad le ha sentado tan bien como ese nuevo look de boina verde. Antes de que a Alonso le entraran las prisas, parecía que dos años bajo su ala bastarían para macerar las inseguridades del de Motrico; pero tal vez con uno haya sido suficiente.
Todo apuntaba a otra noche pacífica como una reunión de compromisarios; pero, bordeando el cuarto de hora, fue el Elche el que desniveló la balanza. Sucedió tras otro extraño penalti, y ya van dos en tres días. Cristiano Ronaldo recibió de espaldas el rechazo bombeado de un córner, se lo asentó con el muslo y, al girarse para empalarla al cielo, se encontró con la súbita irrupción de Mosquera. Lo que parecía un despeje corriente se convirtió en una exhibición de artes marciales. A poco que Albacar hubiera afinado algo menos por colocación o potencia la ejecución posterior de la pena máxima, Keylor se hubiera coronado el día mismo de su estreno. La estirada del costarricense fue magistral, pero el lanzamiento también, y ya se sabe que los penaltis se fallan más que se paran. Pura vida.
La marejada amenazó naufragio escasos minutos después con una incorporación de Rodrigues por banda que Marcelo abortó escasos centímetros antes de que el delantero ilicitano franquease la línea del área. Tendrá que agradecerle el brasileño a Varane, imperial de nuevo, que su tarjeta posterior no fuera roja, porque solo la diligente carrera del francés le libró de que el árbitro viese al 12 como último hombre; cosa que, a tenor del penalti anterior, no le habría costado demasiado.
Remontada en quince minutos
Antes de que la cosa fuera a mayores, James sirvió un balón lateral a Bale que sirvió para que el galés inaugurase su cuenta de cabeza, el portero desnudase sus vergüenzas y el Bernabéu no se diese al Diazepam.
Y poco después, el trencilla refrendó sus ansias de silbato con un penalti en el área del Elche que no hicieron bueno ni cincuenta repeticiones. Marcelo recibió de espaldas, notó un ligero contacto y se tiró con sentido de los tiempos propio de un Razzie. Cristiano maquilló la afrenta estética con una ejecución perfecta en engaño, fuerza y altura. Si hubiera habido jueces, ninguno habría levantado menos de un 10.
No mereció menos, desde luego, el portugués por el gol con el que selló la pacífica velocidad de crucero con la que transcurrió el resto de la película. Corría el minuto 32 y Marcelo le puso un balón golosísimo desde la izquierda que el de Madeira empaló con la frente suspendido en el aire como solo se lo habíamos visto antes a Santillana y Thomas A. Anderson.
Cristiano cierra su gran noche
Con el partido anestesiado y sin necesidad –ni voluntad– de que nadie lo reanimara, Clos volvió a la carga y la tercera sí pareció ir la vencida, pese a las quejas desde el gallinero del Elche. Cristiano se internó por el flanco derecho del área y Pasalic trató desordenadamente de remontar los cinco cuerpos que le sacaba el atacante sin percatarse de que al acercarse a sus botas debía de procurar no tocarlas. El portugués finiquitó la pena máxima como el funcionario que dice "siguiente".
Antes había saltado al campo también Chicharito, a quien el madridismo le canjeó sus dos goles en La Coruña por una cerrada ovación. El mexicano tiene pinta de haber caído en gracia dentro y fuera del vestuario, y quién sabe si acabará siendo determinante en una temporada en la que llegó por la puerta de atrás. Fue Cristiano, no obstante, quien acaparó también el epílogo del partido. El portugués selló su póker de goles (lleva siete en tres días) tras un pase magistral de Bale y el Madrid que él lidera ya parece más feliz.
REAL MADRID 5-1 ELCHE
Real Madrid: Keylor Navas; Carvajal (Arbeloa, 64'), Varane, Ramos (Nacho, 82'), Marcelo; Illarramendi, Kroos, James ('Chicharito', 77'), Isco; Bale, Cristiano.
Elche: Manu Herrera, Cisma, Lombán, Pelegrín, Albacar; Mosquera, Rodrigues (Herrera, 77'), Adrián (Pasalic, 66'), Víctor R, Coro, Jonathas.
Goles: 0-1, Albácar, 15'; 1-1, Bale, 20'; 2-1, Cristiano, 27'; 3-1, Cristiano, 31'; 4-1, Cristiano, 81'; 5-1, Cristiano, 92'.
Árbitro: Clos Gómez. Amonestó a Carvajal (4'), Marcelo (16'), Albácar (58').
Incidencias: Partidos correspondiente a la quinta jornada de la Liga BBVA. Encuentro disputado en el Santiago Bernabéu (Madrid).

