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CRÓNICA: Ocho rombos
sábado 20 septiembre 2014, 18:24Fútbol
de Roberto Gelado
para Bernabeudigital.com

CRÓNICA: Ocho rombos

El Real Madrid recuperó su pulso realizador en Liga encadenando su segunda goleada de la semana ante un Deportivo de La Coruña al que le endosó ocho goles (2-8). Cristiano (3), Bale (2), Chicharito (2) y James fueron los goleadores merengues.

El Madrid se dio un baño de tranquilidad en una plaza tradicionalmente guerrera tras arrollar a un rival al que no le quedó más remedio que contentarse con celebrar algún que otro córner. Se puede pensar que la grada deportivista confundió fin y medios, a juzgar por la euforia con la que se celebraban los saques de esquina cuando el partido aún llevaba el signo de interrogación del empate; pero habrá que pensarlo bajito porque, visto lo visto esta temporada, algún madridista siguió saliendo a fumar cada vez que al equipo le tocaba defender una jugada a balón parado.

Casillas, no obstante, sí supo desactivar durante los primeros minutos esas bombas aéreas que tantas veces le han explotado en las manos durante las dos últimas temporadas. Tan inesperado fue aquello que al Deportivo se le quedó cara de extrañeza por la ausencia de un plan B y al Madrid se le abrió el cielo ante la perspectiva de no tener que llenar la buchaca de por si acasos.

Sentenciado en diez minutos

El equipo blanco dominó clara y estérilmente la primera media hora, aunque hubo de esperar casi hasta ese umbral para que empezaran a salir los rombos. Fue en el 28’, cuando Arbeloa repitió incorporación y centro por la derecha para escarnio de quienes le condenaban a la grada. Sin embargo, el gran mérito de la jugada perteneció a Cristiano. El portugués se suspendió en el aire el tiempo suficiente para justificar el cuestionamiento de las leyes de la física e imprimió al balón la fuerza que le faltaba y la colocación que necesitaba para esterilizar la estirada de Germán Lux.

Apenas diez minutos después el Madrid ya había puesto más tierra de por medio. Primero, con una internada por la banda izquierda de Benzemá, que cedió inteligentemente hacia atrás a las incorporaciones de Marcelo y James. El balón pasó por delante del brasileño, cuya contribución –no menor– a la jugada fue limitarse a observar, y el colombiano, mucho más presente, y tal vez mejor colocado durante casi todo el partido, trazó un puente perfecto entre el interior de su pierna izquierda y la escuadra derecha de la portería de Lux.

Si poco había podido hacer el meta argentino en los dos primeros goles del Madrid, en el tercero pudo tranquilamente irse a la calle por intentarlo. Marcelo dejó solo a Benzemá delante de Lux en línea de tres cuartos con un pase raso de campo a campo. Al no poder interceptar el balón, el portero deportivista trató de enmendar su error derribando al delantero y, cuando casi todos los presentes se disponían a medir los arrestos del colegiado por el color de la cartulina, Cristiano se autoinvitó a la fiesta y encoló el balón por la tronera desprotegida. Riazor no supo muy bien qué protestar, lo mismo que Lux no tuvo muy claro si debía exigir la anulación del gol invocando la señalización de una falta que venía de negar con entusiasmo.

Bale acaba con el ímpetu gallego

Pudo reengancharse el Dépor al partido con una mano de Ramos pegada al pecho que el árbitro convirtió en penalti por alguna razón aún desconocida. Y se volvió a sentir cierto miedo, y nuevas salidas poco airosas del portero, aunque el tufillo no recordaba exactamente a Anoeta, entre otras cosas porque en esos minutos el Madrid se sostuvo sobre las espaldas infinitas Varane, a quien la renovación parece haberle traído bajo el brazo un recordatorio de las excepcionales virtudes defensivas que le adornan.

Escampado el nubarrón, repitió el Madrid el rápido hat-trick de la primera parte, con dos goles de Bale y uno de Ronaldo –que selló el suyo personal– en los que brilló especialmente Isco, recién incorporado. También habían ingresado en el campo Illarra y Chicharito, y al mexicano le bastó un cuarto de hora para regalarse sus dos primeros goles como madridista: el primero, empalando un disparo tremendo que Lux no habría conseguido detener ni aun viviendo colgado de su escuadra izquierda, y el segundo, desde una posición similar, pero tras un rebote en su defensor. Entre medias, Toché había desnudado la pasividad defensiva de Ramos sellando de cabeza el segundo de su equipo. La de hoy, no obstante, no era su tarde. Ni la del Dépor. Puede ser, eso sí, la primera grande de este gran Madrid.

DEPORTIVO 2-8 REAL MADRID

Deportivo: Lux; Laure, Diakité, Sidnei, Luisinho; Alex, Medunjanin; Juanfran (Juan Domínguez, 45'), Fariña (Toché, 74'), Cuenca; Postiga (Cavaleiro, 45').

Real Madrid: Casillas; Arbeloa, Varane, Ramos, Marcelo; Kroos, Modric (Isco, 71'); Bale ('Chicharito', 77'), James; Cristiano, Benzema (Illarramendi, 59').

Goles: 0-1, Cristiano, 29'; 0-2, James, 36'; 0-3, Cristiano, 41'; 1-3, Medunjanin, 51'; 1-4, Bale, 65'; 1-5, Bale, 74'; 1-6, Cristiano, 78'; 2-6, Toché, 84'; 2-7, 'Chicharito', 88; 2-8, 'Chicharito', 92'.

Árbitro: Jesús Pérez Montero. Amonestó a Ramos (50'), Sidnei (65'),

Incidencias: Partido correspondiente a la cuarta jornada de la Liga BBVA. Encuentro disputado en Riazor (A Coruña).

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