Cristiano I, el insaciable
Cristiano Ronaldo ha vuelto a perforar la portería del equipo rival. El idilio del astro portugués con el gol parece infinito. Partido que juega, partido que anota. El tanto ante la Fiorentina ha llegado tras un pase de la muerte de Ángel Di María. Cuando el esférico se acerca a sus llamativas botas, el olor a gol se expande por el estadio.
Cristiano y el gol, una historia que se mantendrá viva hasta que el crack luso decida poner fin a su vida deportiva. El luso goza de un olfato de gol inaudito. En Varsovia, lo ha vuelto a hacer. Las redes de la portería rival han sido perforadas, de nuevo, por el actual Balón de Oro. Di María le sirve un pase milimétrico para que defina con sutileza y sume otro tanto más para su colección.
Un caso único en la historia del fútbol que puede presumir de haber anotado 255 goles en 248 partidos con la elástica del Real Madrid. Cada vez que Cristiano coge el esférico en las inmediaciones del área contraria, se huele el miedo del equipo rival. Es uno de los mejores goleadores de la historia del fútbol y, cada fin de semana, lo demuestra con goles y jugadas de alta gama.

