Salguero: "El fútbol sin público no es fútbol, le falta salsa"
José Antonio Salguero, exjugador de Málaga y Real Madrid, ha atendido a AS y ha repasado el partido ante el Nápoles, el cual también disputó a puerta cerrada en su etapa como jugador blanco. Así, ha contado sus sensaciones y cómo fue la preparación del partido.
El Madrid- Nápoles a puerta cerrada
"Fue un impacto negativo para nosotros. Ellos eran el equipo de moda, con Maradona al frente. Una noche europea sin nuestro famoso miedo escénico. Todo extraño".
La preparación para el silencio
"Desde la pretemporada. Por la mañana entrenábamos y por la tarde jugábamos un partidillo ante equipos de Segunda o Segunda B. Sin público. Y en las semanas previas al partido con los napolitanos jugábamos contra el Castilla los jueves a puerta cerrada en un Bernabéu vacío".
¿Sirvió de algo?
"Sí. Esos ensayos nos hicieron valorar cómo es el eco del Bernabéu. Cada vez que gritabas a un compañero se oía multiplicado por tres. Y te ponía los pelos de punta escuchar el golpe seco de la pelota".
Los recuerdos
"El extraño silencio desde la salida por el túnel de vestuarios. Faltaba el rugir de la grada. Cuando posamos sólo había cien personas en el Palco. Todo vacío. Desangelado".
El caño de Chendo a Maradona
"Fue en un ataque nuestro en la portería del Fondo Sur. A Chendo se le acercó Maradona y le tiró el caño con el eco del silencio. Los pajaritos disparando contra las escopetas... Lo jalearon nuestros empleados del club, ubicados por varios anfiteatros".
El West Ham los eliminó
"Jugar sin público nos perjudicó. De verdad. Éramos un equipo de chavales muy jóvenes y sin experiencia europea, sólo la del partido de ida jugado en el Bernabéu. Al no haber afición rival en la grada nos sentimos raros. El fútbol sin público no es fútbol. Le faltaba la salsa".
¿Qué le impresionó?
"Decías algo a un compañero y lo escuchaba todo el estadio. Por eso no hubo protestas al árbitro. Tampoco broncas con los rivales. A ver quién se atrevía. Se oía todo lo que dijeses".
Los Holligans daban miedo
"Al Castilla le hubiera ido mejor tener ese enemigo enfrente. Nos habría motivado más superarnos ante un ambiente fuerte que ante una grada vacía y fría".

