Las claves del triunfo ante el Sporting: La aparición de James
La remontada blanca tuvo varias claves sin las que no podría haber sucedido y una de ellas fue la entrada de James al partido y su pase para el gol de Morata. El colombiano asistió para marcar y ganar el partido pero, también, aportó verticalidad, soluciones en ataque y compromiso en defensa recuperando balones.
James Rodríguez lleva un tiempo extraño en el Madrid. Este mercado parecía tener un pie y medio fuera del club de Valdebebas y siempre era el descartado por Zidane. En más de una ocasión, el técnico aseguró que contaba con él y que era importante para el equipo, y con la confianza que el colombiano necesitaba, parece que ha vuelto a encontrar la chispa.
En el partido ante el Sporting, Zizou sabía que debía cambiar algo. Sus primeros elegidos fueron Lucas y Morata, y el último, James. La salida del colombiano aportó verticalidad, se asoció en ataque y en su primera acción protagonizó una jugada de peligro junto a Lucas Vázquez.
El colombiano sabía que Zidane había confiado en él para remontar un encuentro que, hasta el momento, no parecía que fuera a cambiar. Muy activo, se colaba entre los defensas, se entendía con sus compañeros, estaba en todos los ataques blancos y, además, asistió para el gol que daría la victoria, de nuevo, en el minuto 93. Recibió desde atrás y, sin pensárselo, se revolvió para poner un pase medido a la cabeza de Morata que con un un gran salto remató para hacer el 2-1 en el último minuto del partido.
James pareció este miércoles ser el que era y haber olvidado su mala racha en el conjunto blanco. Nada más ver el gol, saltó en euforia y miró al banquillo para luego ir corriendo a abrazarse con sus compañeros. El mejor James quiere volver.

