CRÓNICA: Fe cristiana
Pese a la tempranera lesión de Cristiano, Portugal ha conseguido vencer contra todo pronóstico a Francia (1-0) en la final. El solitario gol de Eder en la segunda parte de la prórroga hizo que el combinado luso levantara su primera Euroocopa.
Francia salió muy enchufada en los primeros minutos de partidos. Los de Deschamps apretaban cada pelota, llevándose cada balón dividido. Así llegó una de las grandes ocasiones del partido. Un balón por alto a Griezmann lo cabeceó el rojiblanco, pero Rui Patricio consiguió, con una gran estirada, evitar el primer gol del partido. Además, las cosas se les ponían más de cara cuando, tras un golpe con Payet minutos antes, Cristiano Ronaldo tenía que abandonar el partido lesionado y entre lágrimas.
Sin embargo, tras el cambio, aunque pudiera parecer lo contrario, les vino bien a los lusos. Los de Fernando Santos consiguieron asentarse en el campo y defender mejor los ataques franceses, evitando grandes ocasiones de los galos.
Tras el descanso, el inicio de la segunda parte fue un calco de la primera, pero de nuevo Portugal volvió a frenar las ganas de Francia, aunque las ocasiones seguían llegando por parte de los de Deschamps, sobre todo por parte de Coman. Rui Patricio salvó a los suyos en varias ocasiones. Portugal se animó en los últimos diez minutos, cuando tuvo un par de ocasiones que repelió Lloris. Gignac la tuvo en el descuento, pero su disparo se fue al palo y el partido se fue a la prórroga.
Los 30 minutos extras siguieron la tónica general. Francia dominaba y Portugal buscaba la contra, aunque más pendientes de no encajar que de anotar. Sin embargo, la ocasión más clara llegó de la cabeza de Eder. El delantero luso cabeceaba un córner que sacó Lloris a una mano y de una falta de Guerreiro que golpeó en el larguero. Tras estos dos avisos, Eder realizó un lanzamiento lejano en el minuto 108 que entraba ajustado al palo. A falta de Cristiano, Eder se convirtió en el héroe.

