Kroos, aprobado en el partido y sobresaliente en los penaltis
Kroos consiguió el pase a semifinales junto a su selección tras vencer a Italia en la tanda de penaltis. No fue un partido fácil para el jugador del Real Madrid, que puso su granito de arena para que Alemania dominase la posesión del balón, a pesar de no ser su mejor noche. En la tanda de penaltis demostró su potencial y no perdonó ante una leyenda como Buffon.
Alemania consiguió vencer a las estadísticas al ganar a Italia en la tanda de penaltis tras empatar a 1 en el tiempo reglamentario. Toni Kroos puso su granito de arena para el triunfo germano, aunque no fue el mejor partido del madridista.
Conte puso en el terreno de juego el 3-5-2 que consiguió maniatar a España para bloquear al centro del campo alemán. Joachim Low decidió mover ficha y pagarle con su misma moneda. El esquema con dos carrileros quitaba protagonismo a Toni Kroos en el centro del campo y el jugador blanco supo adaptarse a las circunstancias.
Kroos contribuyó a que los alemanes se hicieran con el esférico y dominasen el juego en el centro del campo. El alemán supo sobreponerse a la presión asfixiante de la Azzurra y a la lesión de Sami Khedira. La situación impidió que el jugador blanco brillase, pero a pesar de todo supo darle oxígeno a su selección suministrando balones a los carrileros para buscar alternativas en ataque.
Tras el paso por el tunel de vestuarios los germanos se lanzaron al ataque y encontraron el gol en una incursión de Hector en el área para servir el 1-0 a Ozil. El gol del jugador gunner motivó el asedio de los italianos. Los de Conte se lanzaron a por el empate y monopolizaron el balón. Kroos supo replegarse y cumplir con sus labores defensivas,aunque no pudo tener protagonismo. El penalti de Boateng y el posterior gol de Bonucci despertaron a los alemanes, que con la ayuda de Kroos consiguieron mantener la posesión del balón hasta el final del partido.
Kroos no perdona desde los once metros
La tanda de penaltis entre Italia y Alemania fue caótica. Jugadores como Zaza, Pellé, Bonnucci y Ozil no pudieron con la presión. A ellos les temblaron las piernas. Pero a Toni Kroos no. Él fue el primer alemán en enfrentarse a Buffon. Tenía parte del pase a semifinales en sus botas frente a toda una leyenda de la portería, pero no le tembló el pulso. Su lanzamiento certero perforó la red sin que el guardameta de la Vecchia Signora pudiera hacer nada. En ese momento Toni Kroos demostró estar a la altura del escudo que defiende desde hace dos temporadas.

