Un pasado, dos colores: Schuster
El alemán hizo triplete: jugó en el Barcelona, en el Atlético y en el Real Madrid. No contentó con eso, entrenó a los merengues durante dos temporadas. Schuster es de los pocos jugadores en el mundo que tiene el 'honor' de haber defendido los tres escudos. Aunque es cierto que la mejor etapa, en cuanto a títulos se refiere, fue la que pasó en el Bernabéu, levantando dos Ligas, una Copa del Rey y una Supercopa de España.
Bernd Schuster aterrizaba en España como uno de los mejores jugadores europeos y lo hacía para defender los colores del Barcelona. Estuvo seis años en los que diversos motivos extradeportivos le hicieron no triunfar vestido de culé y tomar una decisión que marcaría su carrera: irse al eterno rival, al Real Madrid.
En el Bernabéu el alemán brilló durante las dos campañas que jugó y le sirvió para levantar dos Ligas, una Copa del Rey y una Supercopa de España. Sin embargo, algo no le debía gustar en Chamartín cuando sin pensarselo dos veces, aceptó la oferta del eterno en la capital, el Atlético de Madrid.
En el Manzanares los éxitos no fueron tales, ya que tan solo levantó la Copa del Rey del año 1992 ante su exequipo, marcando el primer gol de la final. Pero no conforme con ese cambio de equipo con una rivalidad histórica, Schuster decidía años después, estando ya retirado de los terrenos de juego y siendo entrenador, volver al Santiago Bernabéu para dirigir al club blanco, cerrando así un circulo entre los tres grandes rivales de España.
Su etapa como míster merengue dejó para la historia una de las imágenes más recordadas en la memoria de todo madridista como el pasillo que el Barcelona hizo al Real Madrid en el Bernabéu tras haberse coronado estos como campeones de Liga.

