AS: Los cinco motivos del conflicto jugadores-médicos en el Madrid
El diario AS ha establecido una lista con cinco claves por las cuales los jugadores están tan molestos con el equipo médico del Real Madrid. El principal problema es el doctor Jesús Olmo, al que ya le apodan 'Doctor Estiramientos'.
Pricipal problema: Jesús Olmo
Al principio, trabajaba de forma externa en el Real Madrid, y llevaba casos como el de Woodgate, al que no pudo ayudarle después de un año de lesiones continuado. Al final, se decidió incorporarle en la plantilla en el año 2013, justo con la llegada de Carlo Ancelotti, -temporada 2013/2014-. Se cree que al ser una persona cercana a Jerónimo Farré, cardiólogo de Florentino y miembro de la Junta Directiva, le mantienen en el puesto.
Además de mal médico, se le acusa de topo
El bajo estado físico de los jugadores la pasada campaña, que les impidió ganar la Undécima tras caer eliminados contra la Juve y dejar a merced del Barcelona la Liga, se debe a una mala recuperación de los futbolistas que no se achacaba Olmo, sino que la culpa se la echaban a Mauri, preparador físico de Carlo Ancelotti, al que terminaron echando. Incluso amenazaron al técnico italiano de que si quería seguir en el Madrid, debía prescindir de él. Pero la receta mágica para curar a los jugadores es estirar, de ahí el mote 'Doctor Estiramientos', al que le acusan además de ser un filtrador de lo que pasa en el vestuario.
El despido de Pedro Chueca
Pedro Chueca era el fisioterapeuta de confianza de muchos futbolistas, y hoy por hoy, muchos de ellos le siguen visitando para ser tratados por él. La gota que colmó el vaso con Jesús Olmo fue su decisión de despedirle la pasada campaña.
Las decisiones de Florentino Pérez
Acabada la temporada pasada y con la plantilla ya de vacaciones, conocieron que, además de Chueca, iba a ser despedido Ancelotti, y con él, a varios fisioterapeutas que llevaban trabajando en el club más de diez años como Paco Morate, Carlos Heredia, Juan Muro, Santi Lozano... Una decisión que vino de arriba para reestructurar, innecesariamente, el equipo médico del club y aprovechándose de que el vestuario estaba de vacaciones para que no pudieran quejarse.
Malos diagnósticos
Proviene de la idea de que Olmo es un mal médico. La plantilla no confía en él, así que no es capricho de Cristiano que hubiera asistido a la Clínica Rúber para tratar su lesión de bíceps femoral. Esto es porque los jugadores siempre recaen de sus lesiones y no terminan de recuperarse nunca por culpa de los malos diagnósticos de Olmo. En total, suman la elevada cifra de 26 lesiones musculares. Y eso explica por qué no ocultan su descontento y se fotografían con otros fisioterapeutas y médicos, como Karim Benzema recientemente en las redes sociales o Cristiano poniéndose en manos de Joaquín Juan, recuperador de Pau Gasol.

