Raúl: "Elegí marcharme del Madrid porque quería vivir otras experiencias"
El eterno capitán blanco, Raúl González Blanco, comienza a desarrollar su faceta más empresarial. Dejando a un lado el fútbol, el madrileño ha sido nombrado miembro de la Academia Laureus, además de ser embajador de la Liga española en EEUU. En una personal charla con El Mundo, el exjugador revive cómo fue su adiós al Madrid y cómo ha cambiado su vida después de su retirada como profesional.
La decisión de dejar el Madrid
"Yo elegí marcharme porque quería vivir otras experiencias. Fue muy meditado y tomé la decisión con mi mujer, claro. Primero Alemania, luego Catar y ahora Nueva York. Ha sido muy positivo conocer otras culturas, nos ha enriquecido mucho personalmente".
La adaptación de su mujer en Catar
"Adaptarse a un modo de vida tan diferente tiene sus dificultades para una mujer, pero es mucho mejor que Arabia Saudí, por ejemplo. Sin embargo, para la familia no pudo ser más positivo. Yo apenas viajaba, todos los equipos eran de aquella zona, así que pasaba las tardes en casa y estuve con mis hijos más que nunca. Y luego, Nueva York. Siempre habíamos deseado vivir la experiencia de Estados Unidos, por nosotros y por los niños".
Los sacrificios de su mujer
"Elegimos tomar este camino juntos con todas las consecuencias. Y ella ha sido y es el motor de la casa. Son cinco hijos y Nueva York se trata de una experiencia importante. Pero hará cosas, estoy seguro que en setiembre empezará algo, como estudiar. Bueno, no sé exactamente, pero algo hará, seguro".
Sus hijos también juegan
"Jugamos todos, hasta María, que tiene 6 años. Jorge, el mayor, con 16, se lo toma en serio y le animamos . Pero, ¿quién sabe? Es difícil llegar a ser profesional".
Su adiós como futbolista
"Es muy complicado. Siempre intenté aprender esa lección y quizá lo he conseguido. Mi transición fue lenta y meditada. Terminé en el Real Madrid y en Alemania en lo más alto y me fui a Catar porque quería bajar mi nivel de exigencia. Y a Nueva York para seguir jugando, para conocer otra cultura y aquel fútbol que se empieza a valorar mucho ahora. Tuve la suerte de ganar el último título en Nueva York con el equipo y todo el mundo me decía que siguiera, estaba en plena forma. Pero mi cabeza ya no estaba preparada para continuar, no quería correr el riesgo de decepcionar a nadie ni a mí mismo. El fútbol me fue dejando y yo lo fui dejando poco a poco".
Su paso a ejecutivo
"Es un gran proyecto que he firmado por tres años y me gusta muchísimo. Ser embajador de la Liga española en Estados Unidos, ayudar a la formación de jugadores, entrenadores... Representar la marca España es una suerte".
Su papel con Laureus
"Nunca olvido dónde he nacido, los valores que me enseñaron mis padres y quiénes son mis amigos. Ahora tengo la oportunidad de hacer una obra social con Laureus, de ayudar a otros y devolver así lo que el deporte y el fútbol me dieron a mí y me han permitido dar una vida mejor a los míos. Soy un privilegiado y ojalá pueda ayudar a mucha gente y seguir ligado a lo que me gusta: el fútbol y mi familia".
El factor político en los Clásicos
"En todos mis años jugando, los rivales también han sido mis amigos. El mejor ejemplo, estos días en Berlín he estado con Puyol, con el que he jugado en contra y también juntos en la Selección. Es mi amigo, le considero un ejemplo de líder dentro y fuera del campo. Hemos seguido juntos el partido del Barça contra el Atlético. Sin sombra de política; sólo fútbol".
España desde lejos
"Con una inestabilidad preocupante. Mucha gente te pregunta y no sabes qué responder. Esperemos que haya pronto un gobierno que se ponga a trabajar por el bien de todos los españoles".

