ABC: Zidane tiene plan Champions y plan Liga
Es lógico que, como el propio francés ha admitido en varias ocasiones, con esa larga plantilla llena de calidad las bajas o rotaciones apenas se noten. Y eso, como indica ABC, es lo que ha llevado a Zidane a tener dos onces en este tramo final de temporada: el once tipo A, el de gala para la Champions, y el once tipo B, el de lujo, para la Liga. Dos equipos repletos de talento y competitivos hasta el extremo si tienen el día y se mantienen unidos.
Zinedine Zidane está administrando de forma más que magistral los esfuerzos y minutos de la plantilla merengue. Y es que con dos competiciones en juego, el francés ha diseñado dos onces diferentes para cada una de ellas, dando así oportunidades a más de 15 jugadores diferentes en partidos realmente decisivos.
Como explica ABC, Zizou tiene plan A, para la Champions, y plan B, para la Liga. En la primera opción, la realmente primordial ahora mismo en el Madrid, encontramos el once de lujo de Zidane: defensa con Carvajal, Pepe, Ramos y Marcelo, su trivote en el centro con Casemiro, Modric y Kroos, y la BBC. Un once que si se mantiene unido, equilibrado y muestra las ganas de ganar que tienen, es prácticamente imparable, como se pudo ver en el Camp Nou o en la vuelta de cuartos frente al Wolfsburgo.
El plan B de Zizou, el que teóricamente no es el once de gala, es un equipo repleto de calidad, juventud y un oficio brutal. Muy parecido al primero, pero con jugadores como Danilo, Varane, Jesé, Isco, James, Lucas Vázquez o Nacho entrando y saliendo de él, tanto para tener minutos y oportunidades como para dar descanso a los más habituales.
Por ahora el plan le está saliendo a la perfección a Zidane, ya que sin contar la derrota en Alemania, los últimos encuentros se cuentan más que por victorias por goleadas. Además, el juego que muestra su equipo en las últimas semanas es el que todo madridista quiere ver: sólido atrás, rápido, ofensivo y con una capacidad goleadora digna del mejor Real Madrid.
Zidane tiene un plan para su Madrid y si tiene suerte de aquí a final de temporada y levanta alguno de los títulos por los que pelean, el proyecto del francés tomará fuerza, sinónimo de continuidad en el banquillo y de plena confianza en él de directiva, jugadores y afición.

