El hambre de Casemiro
El brasileño se ha convertido en un fijo en los esquemas de Zidane. El mediocentro se ha ganado el puesto a base de esfuerzo y trabajo, ejerciendo de guardaespaldas de Kroos y Modric. Además de su rendimiento en el campo, el Real Madrid está encantado con sus ganas de aprender y mejorar.
Un mediocentro diferente, fuerte, al que no le asusta la batalla. Casemiro se ha ganado por méritos propios formar parte del once de Zidane. Su trabajo defensivo y entrega en el centro del campo le hacen ser un fijo en el Real Madrid, que recompró al jugador este verano tras ser uno de los puntales de Julen Lopetegui en el Oporto.
La humildad y la ilusión que transmite el canarinho han cautivado al club, que ven en él un ejemplo perfecto de jugador. Profesional de los pies a la cabeza, el centrocampista siempre tiene ganas de mejorar, lo que le han valido los elogios de su entrenador, que ahora mismo le considera un pilar fundamental.

