Arbeloa: "Tengo una buena relación con Casillas pero por encima de todo está el Madrid"
El jugador del Real Madrid repasó en una extensa entrevista para Jot Down toda su trayectoria. Arbeloa analiza el año de Pellegrini con la derrota ante el Alcorcón, la llegada de Mourinho, el por qué de las malas relaciones con los jugadores del Barcelona y su amistad con Casillas.
La dificultad que tienen los canteranos
"Triunfar en el Madrid es muy difícil. Sobre todo si vienes de abajo, porque el salto es enorme. Yo jugaba de central y tenía que luchar con Cannavaro, Helguera, Ramos… Esto es el Madrid, aquí un entrenador no puede tener paciencia para poner a rodar a alguien en el campo".
La presencia de Ronaldo
"Todo un caso. Nunca dejó de disfrutar en el campo. Si no le apetecía correr, no corría. Si le apetecía marcar tres goles, marcaba tres goles. Una cosa impresionante. Cuando me fui del Madrid al Depor jugué contra ellos después de Navidades. Era el año de Capello que luego ganaron la Liga. Perdían contra nosotros 1-0 y sale Ronaldo al campo. Entonces coge la posición, me acerco a marcarle y me mira alucinado: '¿Pero tú estás con ellos?'. 'Sí, sí. Aquí juego'. El tío llegaba al campo y preguntaba: '¿Contra quién jugamos hoy?'. Su mundo era el juego, el balón. Entraba, la pedía y él se encargaba. No he visto a nadie que definiese así. Era imparable".
Compartir vestuario con Beckham
"Mi inglés entonces era un desastre. Él es un tío muy simpático que va a su bola. Te acercas a él pensando en el jaleo mundial que había con David Beckham y entonces cualquier cosa que hiciese te parecía normal, ¿pero qué se supone que iba a hacer?"
La actitud de Guti
"Era una auténtica pasada. Físicamente fuerte, tenía todas las condiciones. Porque se suele hablar de la técnica de Guti, pero tenía un físico portentoso. Y al final se impone el carácter. Guti como persona es un diez, pero claro, a lo mejor llegaba un día tarde a un entrenamiento y decía: 'Me cago en la puta, no se vuelve a repetir. Voy a llegar todos los días el primero'. Y se tiraba una semana llegando el primero al vestuario. Al octavo día, ¡pum! Pero sí, supongo que eso no se puede cambiar, y que también los hace especiales".
La presencia de Zidane como segundo entrenador
"Siempre ha sido muy callado. Ahora poco a poco va soltándose. Al final un segundo entrenador es más importante de lo que la gente se cree. Tiene más contacto con los jugadores, que nos atrevemos más a hablar con el segundo que con el primero: 'Joder, es que el míster esto, el míster lo otro'. Zidane ha ido soltando esa personalidad tan callada y está creando vínculos. Trabajamos muy bien con él".
La llegada de Capello y Calderón
"Conociendo el perfil de Capello y lo que quería, supe que me tenía que ir. ¿Sabes qué pasó ese año también? Que Florentino se fue y Calderón ganó las elecciones. No sabíamos qué iba a pasar con nosotros".
Su marcha del Madrid
"Muchos amigos me decían que no me fuese al Madrid. Me estaba jugando ir al Mundial. Pero no quise dejarlo escapar. Pensé: 'Voy a ir y voy a dar lo mejor'. Yo no puedo decir: 'No voy a ir por si acaso no juego'. Ese año jugué mucho por la izquierda con Marcelo por delante. Y Sergio a veces se iba al centro de la defensa y le cogía la derecha".
El año de Pellegrini
"Fue un año muy raro. Condicionado por Alcorcón. Y aquello de Marca con Pellegrini, que fue brutal. La experiencia en carne de entrenar a un club como el Madrid. Un día que perdimos, al día siguiente, en el desayuno, alguien pasó y le dijo al segundo entrenador: '¡Venga, Rubén, que el sábado ganamos!'. Y el tío levanta la mirada y dice: 'Si llegamos, si llegamos'. Ellos venían del Villarreal, llegaron aquí y se encontraron no solo con el Madrid, sino con todo lo que hay alrededor del Madrid".
La derrota con el Alcorcón
"No sabíamos donde meternos. Con 3-0 en el descanso se montó una gordísima en el vestuario. Guti discutió con el míster y lo cambió. Gritábamos que era una vergüenza, que no podía ser lo que nos estaba pasando. Salimos en la segunda parte dándonos ánimos, haciendo piña y la primera falta que tuvieron ellos la tiraron al palo. ¿Tuvimos ocasiones? Sí. Pudimos quedar 6-2 en vez de 4-0. Y en la vuelta ganamos 1-0 con gol de Van der Vaart en el último minuto".
La llegada de Mourinho
"Nosotros nos damos cuenta de quién es Mou un día de pretemporada. Los españoles veníamos de ser campeones del mundo y nos incorporamos en Los Ángeles. Allí jugamos un partido contra los Galaxy y en el descanso palmábamos 2-0. ¡Los gritos que soltó por esa boca! A todos, no se salvó ni uno. Aprendimos rápido quién era Mou. Tú no te imaginabas a Pellegrini gritándole así a Cristiano. Nos acordamos mucho de esa charla. Decía: '¿Tú no quieres correr? No problema para mí: banquillo. ¿Tú tampoco? No problema para mí: fuera'. A quien fuese: a los campeones del mundo, a Kaká o a un canterano".
Cuando cambiaron las cosas con el Barcelona
"Con el 5-0. No porque te metan cinco sino por las declaraciones que hubo después. Tras una goleada así hicieron unas manifestaciones que nos dolieron mucho, y que psicológicamente nos afectaron. Luego fuimos capaces de ganarles la Copa del Rey".
La semana antes de la final de Copa
"Toda esa semana Valdebebas estuvo empapelada con las declaraciones de ellos sobre su superioridad y su estilo y esas cosas, y la foto con el gesto de Piqué enseñando la mano. No me preguntes quién lo hizo porque no tengo ni idea, y sé que Mou no fue porque pasaba absolutamente de eso. Pero a alguno se le ocurriría".
Los mensajes de jugadores del Barcelona
"No, ahí no. Pero antes de ese partido hubo un empate en el Bernabéu y allí sí tuvimos piques. Que si os vamos a ganar, que si tenéis el campo hecho una mierda y este césped es de Segunda B. Pero bueno, ¡lo típico! Y es normal, ¿eh? Estábamos jugando muchos partidos contra ellos, nos jugamos muchas cosas y teníamos unas tensiones enormes. Pero oye, la rivalidad no la inventamos nosotros. Es que el Madrid-Barça ha estado ahí siempre. Yo he visto a Zidane coger del cuello a Luis Enrique. Otra cosa es que esté mal, pero esto nuevo no es. ¿O antes se daban besos?"
Su pisotón a Villa
"Es un balón que le tiran al espacio y yo me pongo delante de él. Él me da un codazo por detrás que me tira, y al levantarme sé que lo tengo ahí en el suelo, así que le doy; no apoyé peso pero fue una forma de decirle: 'Eh, me has tirado de un codazo y aquí estoy yo'. Él se revolvió y lo levanté con Sergio. Luego se lió un pollo de cojones".
No tiene que ser modelo de nadie
"Ahora se hace mucha incidencia en que tenemos que ser ejemplos para los niños. Yo no tengo que ser ejemplo para nadie. Tengo que ser ejemplo para mis hijos y punto. Nunca salgo al campo pensando en los niños. Ni pensando en hacer daño a nadie o queriendo lesionar. Soy jugador de fútbol y salgo pensando en lo mejor para mi equipo. Tuve un padre que cuando veíamos algo en la televisión me decía: 'Mira, esto no se hace. Esto está bien y esto está mal'".
Sobre Diego Costa
"¿Qué quieres te diga? Ves jugar a Diego Costa y piensas: 'Joder, este tío qué cosas hace'. Bueno, pues yo quiero a un Diego Costa en mi equipo. Un rompehuevos que va a por todos los balones y choca con todo el mundo. Y cuando juego contra él me tendré que pegar con él y ya está".
Si tienen que pegarse, lo harán
"Nosotros conocemos a Diego. Cosas como las se hicieron esa noche con Diego no se las ves a hacer al Madrid todos los días. Sabes que es un jugador que siempre va más allá del límite y quisimos decirle que nosotros también podíamos ir un poco más allá. Que no nos íbamos a dejar intimidar. Sé que son actuaciones que ves y piensas: 'A este tío se le ha ido la cabeza'".
Las relaciones entre Mou y los jugadores en la tercera temporada
"Se había deteriorado bastante la relación de Mou con algunos compañeros. Pero fuimos lo suficientemente profesionales para que nada de eso afectase en el campo. La Liga la perdimos al principio, pero llegamos a la final de Copa y a las semifinales de Champions. El 4-1 tuvo que pasar, ya está. No fue por llevarse mejor o peor".
Su relación con Casillas
"Ya está todo dicho. Somos dos profesionales que peleamos por lo mismo, el Real Madrid. No es un tema del que vayamos a hablar".
No hay bandos en el equipo
"En absoluto. Yo tengo muy buena relación con el vestuario y él también. Somos un equipo y esta situación se ha dado antes. Alguna vez han estado dos jugadores que eran íntimos dos años sin hablarse. El vestuario lo lleva con naturalidad y ahora ellos lo han arreglado y listo. Somos veintidós personas en el día a día, la mayoría viajando juntas todas las semanas. Da tiempo a todo, a amistarse, a enemistarse, a llevarse mejor o peor. Pero por encima de todo está el Madrid y en el campo solo existe el Madrid".
El mensaje de Ancelotti tras las derrotas contra Barcelona y Sevilla
"Nos dijo que íbamos a pasar por un momento difícil y que teníamos que estar todos juntos para salir de esa mala racha. Es un momento jodido.
La llamada de Del Bosque tras su lesión
"Me llamó el día que se supo que iba a estar dos meses de baja. Me preguntó qué tal estaba, cómo iba la lesión y me dio ánimo. Me dijo que me tenía cariño y que a ver si conseguía ponérselo difícil. Se agradece. Siempre he tenido buena relación con él. Lo que quiero es recuperarme de mi lesión. Y confío en llegar para estar en Lisboa. Ganando una Champions se olvida todo. ¡Después de todo lo que hemos pasado!".

