Palomar: "40 minutos que pueden cambiar una temporada"
40 minutos le bastaron al Real Madrid para profanar el templo culé. Para volver a ganar en el Camp Nou tres años después, pero, sobre todo, para recuperar el orgullo frente al eterno rival y para coger una moral que podría valer la Undécima. Así lo cree Roberto Palomar, que explica en MARCA que en. en las temporadas.
El Madrid tumbó al Barça en 40 minutos
"Desde el minuto 50 -cuando marca Piqué- hasta que el árbitro pita el final, un equipo miedoso -el Madrid- con una táctica miedosa -la de Zidane- tumbó a una recua de acomodados -el Barça- que llegaron a rozar la vagancia en algunos momentos".
Los de Zidane causaron el pánico en el Camp Nou
"Sin razón aparente para modificar la dinámica del juego más que el puro instinto de supervivencia, el Madrid despachó medio tiempo solvente, causó pánico en el rival y en la hinchada y firmó un rato que puede cambiar el aire de la temporada. Puede afirmarse que el miedo del Madrid venció a la comodidad del Barça".
Posible punto de inflexión para ambos
"¿Significa esto que el Barça va a caer en picado y el Madrid va a ir como un cohete? No. O tal vez sí. Hay resultados y momentos que influyen en el conglomerado anímico que se arma alrededor de un equipo de fútbol. Y el del Camp Nou puede ser uno de ellos".
El Barça, al tran tran, como en el resto de la temporada
"El Barça venía jugando con tendencia a la holgazanería en los últimos tiempos. Apretando o aflojando a voluntad. Ni siquiera en el célebre 0-4 del Bernabéu tuvo que hacer un derroche físico o imaginativo. Y así en casi todos los campos. Nada que un arreón no pudiera arreglar si las cosas se torcían".
Los culés se han acostumbrado a ganar andando
"El problema es que, según pudo verse el sábado, el Barça ha convertido la comodidad en un hábito. Se ha acostumbrado a ganar andando. Y hay partidos, por muy Barça que seas, que no pueden ganarse al trotecillo. Caminó durante toda la primera parte, caminó después del gol, le entraron las prisas tras el de Benzema, le asaltó el agobio con el cabezazo de Bale y para cuando llegó el tiro de gracia de Cristiano, ya era un equipo sin pulso que no sabía si ir o venir".
El Clásico ha bajado a la tierra al Barcelona
"¿Por qué? Porque el hábito de correr, el hábito de jugar bajo presión, lo han perdido en una campaña que les estaba resultando confortable. En la medida en que el resultado del Clásico les devuelva a la realidad, volverá a su ser. De lo contrario, tiene un problema".
El Madrid salió a no ser goleado y sacó los tres puntos
"El Madrid firmó un ejercicio de supervivencia que, por el escenario y por el rival, acabó resultando brillante. Salió a no ser goleado y acabó ganando. Dice un viejo proverbio que para llegar a la cumbre de una montaña como un joven tienes que ascender como un viejo. Eso hizo el Madrid. Taparse, guardar no se sabe muy bien qué, porque nada tenía que proteger salvo las vergüenzas".
El gol culé, desperto a la bestia merengue
"El gol de Piqué actuó sobre un instinto primario del ser humano y de los equipos de fútbol: el miedo a morir. O, por desdramatizar, el pánico a otra paliza. Y el Madrid hizo lo que debería haber ejecutado muchos minutos antes: ir a por el Barça, a por el partido, tocar las narices a unos señoritos que no tenían ganas de sufrir, amanerados en un fútbol retórico que no les llevaba a nada. Los méritos se le otorgan a Zidane. Pero no fue Zidane. Fue el miedo".

