Arbeloa: "Piqué no quedaría en buen lugar si explico por qué no soy su amigo"
Álvaro Arbeloa ha sido entrevistado por La Galerna. El '17' habla de su actual situación en el Real Madrid, la división de opiniones sobre su figura y la grada de animación del Bernabéu. También opinó acerca de la noción de señorío.
La labor de la grada de animación es importante
"No desfallecen nunca animando, y eso desde el campo se aprecia mucho. Cuando fallamos se lanzan en cánticos para darnos fuerza, y eso es muy de agradecer en un estadio tan exigente como el nuestro".
Siempre ha dado la cara
"Puede que haya algo de eso, pero en general yo lo percibo como “conmigo o contra mí”. ¿Por qué me quieren mucho los que me quieren? No lo sé. Imagino que me quieren porque no me callo lo que pienso y porque siempre he intentado defender al Real Madrid. Hay aficionados que a su nivel lo hacen y se sienten reflejados en mí. A pesar de las consecuencias que ha podido tener eso, siempre he estado ahí para dar la cara".
Mourinho decía todo
"José denunció todo lo que le parecía injusto. Podía tener razón o no, pero denunciaba todo aquello que consideraba injusto con el club. Eso a él, personalmente, le acarreaba muchas críticas, pero abrió los ojos a buena parte del madridismo. Les hizo ver muchas cosas que antes ni se planteaban. Esa denuncia de lo injusto es un legado que la gente ha sabido reconocerle".
No faltó apoyó a Mourinho
"Creo que el club le dio mucho apoyo en el sentido de que le otorgó plenos poderes en todo lo que pidió. El último año fue difícil para todos, hasta llegar a un punto en que tanto José como el club sabían que sus caminos tenían que separarse".
El señorío se usa para atacar al Madrid
"Al Real Madrid es muy fácil atacarle y exigirle más que a los demás. Me refiero concretamente al famoso señorío. Yo digo: ¿qué pasa? ¿El resto de equipos no tiene que tener señorío? ¿Sólo el Madrid? Los demás, que hagan lo que quieran y no pasa nada, ¿verdad? Es un arma que se usa sólo para atacar al Real Madrid. José veía cosas de árbitros, de calendarios. Cosas que no eran coherentes. Y en el tema de la prensa, claro".
La prensa tiene doble vara de medir
"Siempre hay una doble vara de medir. Lo que vale para unos no vale para el Real Madrid. Estoy prácticamente seguro de que a nosotros nos hubiesen dado por todas partes de haber hecho eso. Ni genialidad ni nada. “Eso ya está muy visto, ya lo hizo Cruyff hace ochenta años”. “Te estás riendo de un rival”. Cada uno puede tirar un penalti como quiera. No voy a criticar. Pero estoy completamente seguro de que a nosotros se nos hubiese mirado de otra forma".
Hay que presionar a los árbitros en el terreno de juego
"Sí, o el día del Granada cuando nos meten el empate por la mala colocación del árbitro, que “le pasa” el balón a nuestro rival porque le rebota. Yo le dije a Luka que deberíamos habernos quejado al colegiado. Ese gol, por culpa de su mala colocación en el terreno de juego, nos pudo haber costado puntos. Si le pasa a otro equipo, ahí tienes a once pidiendo cuentas al colegiado. Nos falta esa rabia, ese no digo presionar, pero sí exigir al árbitro".
No está bien visto que el Madrid se queje
"Es evidente que el entorno influye, y que no está bien visto quejarse al colegiado. Sí. Me refiero al Madrid, claro. Tenemos una plantilla llena de gente joven, sana. Gente fenomenal. Pero podríamos hacer más para tener una unidad todavía mayor, de tal forma que todos saltáramos en la defensa de este escudo cuando correspondiera. El no hacerlo en mayor medida ha podido influir en que sólo llevemos una liga en muchos años".
Tienen que exigirse más
"Nos está faltando exigencia. No hay que quitar méritos al Barça, que juega muy bien y hace muchos puntos. Pero nos falta exigencia. Somos un equipo de buenos profesionales, un grupo de muy buena gente, pero eso nos falta para rendir más. Hay que saber que el Barça está a un nivel muy alto y que, o bien te exiges estar al 150%, o no hay nada que hacer".
Zidane es respetado
"Tiene todo nuestro respeto. Nos conoce muy bien, ya estuvo con nosotros cuando estaba Carlo. Tenemos por entrenador a alguien que fue nuestro ídolo. Esa parte (la del respeto, el reconocimiento) la tiene muy ganada. Cuando habla, le escuchas. No quiere esto decir que a otros no les escuches, pero sí que el mensaje llega de otra manera. Hay que darle tiempo. Ahora llega la parte más decisiva y le tocará exigirnos al máximo, claro".
Hay que darlo todo
"No podemos dejarnos ir. Si quieres ganar la Champions, no puedes enchufarte un día y desenchufarte al día siguiente. El aficionado está harto de palabras, de excusas. Ya no le vale lo de “vamos a pelear hasta el final”. Te dicen: “Mejor pelea desde el principio”. La gente está decepcionada con nosotros. Hay que salir ahí fuera y darlo todo. Por lo menos, que la gente vea que te has vaciado. Cuando juegas en el Madrid, juegas contra la mejor versión de cada adversario. Cuando ves vídeos del rival que sea, y luego los ves en el campo frente a ti, dices: “A estos los han cambiado”. Son más rápidos que en el vídeo. Le echan más ganas. Por eso para nosotros es más difícil que para cualquier otro el ganar a cualquier equipo, y hay que estar preparado para eso".
Prefiere callar con Piqué
"No he pensado en ello. Mucha gente me dice: “tienes que contestarle”. Y yo he meditado mucho. (Pausa reflexiva). Tiendes a calentarte y responder a la primera, pero luego te das cuenta de que es mejor dejar enfriar la situación y no decir ciertas cosas. Yo podría explicar al mundo por qué no soy amigo de Piqué. Quizá él no quedaría en muy buen lugar, pero también es verdad que conozco a su familia, y el respeto que él no tiene a mi familia se lo tengo yo a la suya. Nuestras familias son lo importante. Nosotros oímos muchas burradas. Una más o una menos, te da igual. Pero los que están cerca de ti sufren. Pensando en eso, preferí no contestarle. Si hubiese atacado al Real Madrid otra vez, hubiese saltado, porque lo defenderé siempre, sí o sí. Al atacarme a mí, es distinto. Es mi forma de actuar. El no contestar es mejor que el contar algunas cosas que podría contar".
En Barcelona están obsesionados con el Madrid
"Sí, somos el mejor club del mundo y por eso no logran olvidarse nunca de nosotros. Ellos han ganado muchos más títulos que nosotros en los últimos ocho o diez años, están pasando el mejor ciclo de su historia, pero a pesar de todo los más grandes en el cómputo global seguimos siendo nosotros. Con diferencia".
No hay que vender a Cristiano
"Habrá que aguantarle un par de años más. (Risas). No, en serio. Lo bueno del Madrid es que no necesitamos el dinero, como quien dice, lo que te permite no tener que vender a un extraordinario jugador como Cristiano. Tal y como se cuida, con lo profesional que es y el físico que tiene, aún tiene cuerda. Además tiene cada vez más experiencia. Es un líder. Es además nuestro jugador franquicia. Cuanto más tiempo se quede, mejor".
Keylor es un ejemplo
"Tiene mucho carácter y lo demuestra. Se hace respetar y es un ejemplo, porque en cada entrenamiento se deja la vida. Todo el mundo lo ve. Nos deja muchas veces con la boca abierta con las paradas que hace. Estamos encantados de tenerle con nosotros".
Su futuro, incierto
"Pues mira, estamos en febrero y aún no sé dónde estaré en julio. Tengo la suerte de tener mucha confianza en la gente con la cual trabajo para buscar lo mejor para mi futuro. Estoy muy centrado. Me quedan tres meses en el Madrid y voy a intentar aprovecharlos al máximo. Me encantaría despedirme ganando algo".
Hay que dar la cara por el Madrid
"Ojalá algún día todos sepan que lo más importante es el Real Madrid y que lo que digan de ti da un poco igual. Lo importante es dejarte la vida por este club que nos ha dado tanto. Los futbolistas estamos siempre en deuda con el Madrid. Me hace gracia cuando oigo a exfutbolistas quejarse: “Con todo lo que hemos hecho por el Madrid y ahora tal”. Perdona. Es el Madrid el que ha hecho mucho por ti. Por mucho que tú hayas hecho por el club, es siempre superior lo que el club ha hecho por ti. Eso seguro".
Su marcha de la Selección fue dolorosa
"Yo jugué toda la clasificación para el último Mundial. De los ocho partidos jugué seis como titular. Cuando ya estaba decidido, entró Juanfran y en Finlandia creo que Koke. Y dejé de ir justo después de lo que pasó con Diego Costa. El hecho es que fue duro no ir. Como te digo, había jugado toda la clasificación. En el Madrid seguía jugando con asiduidad, es verdad que estaba Dani pero nos turnábamos en el puesto. No me lo esperaba pero hay que saber aceptarlo. Yo ya tenía la idea de dejar la Selección después de aquel Mundial. Me dolió no ir. También podría decir “bueno, tal y como pasaron las cosas allí, quizá me hicieron un favor, porque madre mía la que me habría caído a mí en aquella Selección” (risas), pero lo cierto es que a pesar de cómo caímos me habría gustado estar".
Solo Del Bosque sabe por qué le dejó fuera
"Vicente te va a decir siempre que son motivos deportivos. La verdad sólo la sabe Vicente y nadie más. Lo cierto es que se cerró una etapa que en todo caso ya llegaba a su final. Pero no me faltó nada con la Selección. Viví los mejores momentos de su historia. Y además al final, para mí, la Selección ya era casi una excusa para malmeter contra el Madrid. Parecía que, por el simple hecho de que un tío fuera tu compañero en la Selección, cuando jugabas contra él con el Madrid no podías ir a muerte. Por eso fue una decepción pero en parte un alivio dejar de ir. Pensé: “yo a lo mío, a defender al Madrid”, ya que parece que las dos cosas a la vez no se pueden hacer".
La unidad suma
"Eso viene en la forma de ser de cada uno. Es una plantilla de muy buena gente, con muy buen ambiente. Pero cuando uno lo pasa mal, ahí es cuando hay que estar. ¿Uno está fastidiado? Todos a ayudarle. ¿Le pitan en el campo? Vamos con él. Al final, aunque parezca una tontería, esa unidad de la que te hablo es un plus, y se traduce en puntos. No vale de nada ser el defensa que más balones roba, el centrocampista que da más asistencias o el delantero que más goles mete si al final no ganamos".

