Agustín: ''Es triste que el Madrid sólo pueda aspirar a la Champions''
Agustín Rodríguez Santiago, exjugador madridista, ha concedido una entrevista en El Confidencial para hablar de la actualidad del conjunto merengue. Afirma que el mayor problema del Real Madrid es el Barcelona, y que la política de Florentino no es la adecuada para batirles.
El problema del Real Madrid es el Barça
"No voy a hablar como exjugador del Real Madrid, sino como socio y abonado del club. El equipo va por buen camino para quedar segundo o tercero en la Liga. Uno de los problemas que tiene el Madrid, desde hace tiempo, es que le ha salido un hueso muy duro de roer. Me refiero al Barcelona, que cuenta con un sistema de juego envidiable en el que apenas hay fisuras y que entusiasma a su afición. Como cada jugador sabe el papel que tiene que interpretar, juegan de memoria. Algunos jugadores han tenido o tienen problemas con la Justicia, pero como suelen ofrecer un fútbol espectacular y no paran de ganar títulos, esos u otros dilemas no tienen la misma repercusión que los que han salido a relucir últimamente en el Real Madrid".
La diferencia con los azulgranas es el proyecto de fútbol
"El Barça ha logrado los mayores éxitos de su historia en nueve años con tres entre entrenadores españoles: Pep Guardiola, Tito Vilanova y Luis Enrique, que lleva el mismo que los anteriores. El estilo de juego que puso en marcha Pep, lo continuó Vilanova y lo sigue haciendo Luis Enrique. En el Real Madrid, desde 2009 han pasado once técnicos y, salvo Mourinho, ninguno ha estado tres temporadas seguidas. En este sentido, creo que Florentino está siguiendo la línea de Jesús Gil, que cambiaba de entrenador como de camisa".
Las normas a los jugadores
"Lo que últimamente ha ocurrido en el Madrid es muy lamentable. Me refiero a la reprochable salida de Casillas del club; al fallido fichaje de De Gea y una versión de los hechos que no ha convencido a los madridistas; la alineación indebida de Cheryschev en Copa, que tampoco nadie se explica; que Benzema pasara una noche en un calabozo francés y saliera imputado; que la Policía persiga a James porque va conduciendo a 200 por hora… Si a estas circunstancias añadimos la última, la desafortunadas declaraciones de Cristiano después del partido contra el Atlético, pues a muy pocos puede extrañar que el Madrid sea el centro de todas las críticas. Estos hechos, se quiera o no, repercuten en la plantilla y en el juego del equipo. Que yo recuerde, nunca en la historia del Real Madrid habían ocurrido tan lamentables episodios en tan poco tiempo. En mi época había un Reglamento de Régimen Interno que teníamos que cumplir a rajatabla. Ahora no sé si existe ese reglamento, porque según leo y escucho hay jugadores que hacen lo que les da la gana".
Critica las palabras de Cristiano tras el derbi
"Un jugador de la talla de Ronaldo, que además creo que es uno de los capitanes de la plantilla, no debe ir en contra de sus compañeros y menos hacerlo públicamente. No tienen justificación esas declaraciones, aunque estuviera cabreado por la derrota, porque estoy seguro que sus compañeros también estaban muy jodidos. En esos momentos hay que tener mucha calma y no perder los nervios. En el vestuario es donde hay que hablar y buscar soluciones y no hacerlo ante los medios de comunicación".
Critica la política de Florentino Pérez
"No puedo ni debo señalar a nadie porque no estoy dentro del club y desconozco lo que ocurre entre bastidores. Lo que sí pienso es que Florentino ha optado por un Real Madrid empresarial más que por un club de fútbol. Se ha centrado más en que sea la entidad más rica del mundo sin centrarse de lleno en los temas deportivos. ¿De qué nos vale a los madridistas ser los más ricos del universo si estamos huérfanos de títulos? No se entiende que en los últimos siete años sólo se haya ganado una Liga. Desde que Florentino asumió la presidencia del Madrid ha optado por fichar a los jugadores más caros del mundo, lo que también suponía una gran repercusión mediática. Repito que no se ha dado cuenta de que la afición quiere ver buen fútbol y que se ganen títulos. Es decir, lo que antaño hacia el Madrid y ahora lo lleva a cabo el Barcelona".
Las diferencias entre el Madrid de antes y el de hoy
"En mi época, con aquel equipo que bautizaron el de 'los Garcías', jugamos la final de la Copa de Europa de 1981, en la que al Liverpool le acompañó más la suerte que a nosotros. Un año antes, la revista France Football otorgó al Real Madrid el trofeo de Mejor Equipo de Europa. En la década de los ochenta ganamos doce títulos: cinco de Liga consecutivos, dos Copas del Rey, una Copa de la Liga, dos Supercopas de España, dos Copas de la UEFA y a punto estuvimos de ganar dos trofeos más de Liga. Me podrán decir que eran otros tiempos, pero la codicia, ambición y la armonía que había en la plantilla fueron la causa principal de alcanzar los éxitos a los que me he referido. La consigna del Madrid, creo que desde que se fundó, era que si no se conseguía algún trofeo al finalizar la temporada se consideraba un fracaso. Parece ser que, actualmente, no se piensa así en el club o que las cosas han cambiado mucho".
Zidane tiene una papeleta difícil
"El Madrid tiene una plantilla fabulosa, pero como no sé lo que ocurre en el club a todos los niveles… Cómo se lleva la cantera, cómo entrena el primer equipo, si en el vestuario no se respira un buen ambiente, si el entrenador tiene un sistema de juego definido y lo realizan sus jugadores, qué hacen los altos cargos del club… A estas alturas de temporada, intentar alcanzar al Barcelona creo que es una utopía, salvo que el Barça se retirara un mes de la competición. Es triste que a estas alturas de la temporada, el Madrid sólo pueda aspirar a ganar la Copa de Europa. No será nada sencillo por los fuertes rivales que también sueñan con ser campeones del Viejo Continente".
Ve lógico los pitos a los jugadores y al presidente
"Florentino Pérez sigue siendo presidente del Madrid porque lo quieren los socios. Ahora bien, si el equipo no juega bien, si pierde con su eterno rival y le deja más alejado del líder de la Liga, es lógico que parte de la afición pite a los jugadores, censure al entrenador y se dirija al palco de honor pidiendo con sonoridad la dimisión del presidente. Esto ocurre desde que se inventó el fútbol".

