El Confidencial: Siete diferencias del Madrid jugando en casa o a domicilio
Según El Confidencial, se han apreciado cambios importantes con respecto al Madrid de Rafa Benítez. Juega mejor, hace más goles y se muestra más seguro defensivamente. Sin embargo, fuera del Bernabéu, cambia radicalmente.
La presión
El Madrid fuera de casa espera más que presiona. No agrupa jugadores alrededor del balón para cuando se quede sin el esférico e intentar robarlo rápido. Todo lo contrario a lo que se ve en el Bernabéu, un equipo con garra que intenta asfixiar al contrincante sin dejarle jugar el balón.
El centro del campo
Zidane decidió que Modric y Kroos ejercerían de doble pivote para mejorar la circulación de balón y proteger las espaldas del alemán. Sin embargo, en Granada, Kroos volvió a quedarse solo y sufrió mucho para defender la circulación de balón, y el croata subía para acercarse a los delanteros y liberar a Carvajal de su defensor.
Falta de ocasiones de gol fuera de casa
El equipo, al verse más cerrado y con menos intensidad de la que acostumbra en el Bernabéu, deja que el equipo rival juegue más cómodo y mande en el partido. Al Madrid le cuesta horrores llegar a la portería contraria. Apenas generan peligro y los disparos suelen venir de centros mandados por los laterales: Marcelo y Carvajal.
La efectividad goleadora
Los números en el feudo blanco son de escándalo con Zidane: quince goles a favor. Sin emabargo, la falta de puntería le ha costado al conjunto blanco dos puntos frente al Betis, y a punto estuvo también de perderlos en Los Cármenes.
La seguridad defensiva
El Real Madrid cuando juega en casa es un cerrojo atrás. Sólo ha encajado dos goles, y la presión ejercida por todo el equipo libera a los centrales blancos. Jugando a domicilio, la cosa es diferente: El Madrid no sale a la presión, decide quedarse en el propio campo a esperar y el equipo no se involucra en labores defensivas, lo que hace que la zaga merengue no dé a basto. Además, existe falta de contundencia a la hora de desepejar balones y Keylor Navas hace salidas más dudosas y muestra falta de seguridad, como pasó en Granada.
La participación de Cristiano
Su influencia en el juego cada vez es menor a pesar de que maquilla sus registros en el Bernabéu. Cuando el Madrid no domina, Cristiano es una sombra de sí mismo. En otras temporadas, un partido tan cerrado como el del Betis lo resolvía el luso. Ahora se le ve más limitado físicamente y no acierta en esos detalles. Ya no desborda, ni participa en la creación.
James, Isco y su inconstante influencia en el juego
Los mediapuntas del Madrid no consiguen desatascar el juego en los partidos fuera de casa. Cuando el equipo domina el partido y juega, tanto James como Isco se involucran más y hacen fluir el juego, haciendo gala de su calidad y su talento. Sin embargo, tanto en Sevilla como en Granada, los jugadores estuvieron bastante desaparecidos, y el equipo lo notó.

