Un mes sin Benítez
Se ha cumplido un mes desde que Benítez fuera destituido del Real Madrid. Desde entonces, los blancos han cambiado rotundamente con la llegada de Zidane. Las sonrisas, borradas por la tensión vivida en el vestuario, son una constante ahora.
El 4 de enero, hace exactamente un mes, el Real Madrid ponía punto y final a la ‘Era Benítez’. El empate ante el Valencia daba pie a la entidad blanca para tratar de enmendar el destino del equipo que, a partir de entonces, quedó en manos de Zidane.
Muchas cosas han cambiado desde entonces y es que este Real Madrid es un equipo completamente diferente desde que el francés está a la cabeza. Que los jugadores no se llevaban bien con Benítez no era ninguna sorpresa, a pesar de que el técnico se empeñaba en demostrar lo contrario. La falta de feeling se terminó extendiendo a la afición y los partidos en el Bernabéu, donde se podía cortar el aire con un cuchillo, fueron la gota que colmó el vaso.
Zidane, el impulsor del cambio
Con Zidane al mando, todo es diferente. Los jugadores sonríen y la afición, también. El Real Madrid ha dado un giro de 180º y no solo a nivel de vestuario, sino también sobre el campo. Con Zidane al frente, los blancos han goleado en tres de sus cuatro partidos. Y, aunque el francés tenga la cuenta pendiente de trasladar el juego que el equipo realiza en el Bernabéu a los partidos fuera de casa, no es menos cierto que la actitud de los futbolistas sobre el campo es otra. Es un Real Madrid más ofensivo, que tiene la pelota, que presiona y que, en definitiva, se divierte.
Parte de este cambio en los jugadores quizá tenga algo que ver con la intensidad física que Zidane está poniendo en todos los entrenamientos. Cuando llegó al banquillo, el galo se escandalizó al ver que jugadores como James, protagonista la temporada pasada, habían quedado relegados a un segundo plano dado su pésimo estado de forma. Zidane se ha puesto desde entonces manos a la obra y, aprovechando la chirigota que el club se marcó en Copa, ha usado estas últimas semanas para poner a la plantilla a punto.
Es por eso por lo que, aunque muchos le achaquen su nula experiencia en Primera División, debe reconocerse el trabajo de Zidane desde que se le nombrara entrenador tras la destitución de Benítez. Su mera presencia ha hecho que, aquellos jugadores que no se entendían con su anterior técnico, ahora sí lo hagan con el francés. Es evidente que para algunos la ‘Era Benítez’ ya es agua pasada.

