Philippe Bordas: "Zidane tiene esa mirada de Clint Eastwood que mata a los hombres y enamora a las mujeres"
Esta semana se expone en Madrid la galería fotográfica: 'ZZ, Zidane con todas sus letras'. La exposición se compone de 39 fotografías inéditas del entrenador francés que resumen sus últimos tiempos como futbolista profesional. Su autor hablaba para MARCA de cómo es Zizou.
Rendido a Zidane
"Era muy profesional posando. Es muy tímido pero también bromista. Tiene el lengueja oficial, por respeto a quien habla, pero no ha perdido la jerga de su barrio de Marsella, y eso nos une. Zidane es hijo del pueblo, pero tiene gesto de aristócrata y una discreción que se valora más aquí en España. Al final, acabé enamorado de él. Tiene esa mirada de Clint Eastwood que mata a los hombres y enamora a las mujeres. Sale bien en todas las fotos".
La foto con Di Stéfano
"Esa foto fue un tormento, no había luz, y Alfredo no hacía caso, era incorregible. No paraba de hablar, no paraba de moverse, y necesitábamos por la falta de luz un pasado largo, de un segundo. Zidane sí aceptó mi ley fotográfica. Tiene la mano sobre el hombro de Alfredo para calmarlo, para que no se moviera. Pero no cambia su mirada, su escultura. Si te fijas Alfredo tiene la boca entre abierta porque está hablando. Zidane quería esa foto por encima de las demás. Lo tenía muy claro. Esa foto me ha hecho entrar en la historia del Madrid".
La intrahistoria del Mundial de Alemania
"Nunca se había hecho una foto con el torso al descubierto, estaba aterrorizado de que saliera en la prensa. No estaba en forma, no creía de hecho que fuera a la selección, que además estaba jugando mal. Por eso pensaba que esto terminaba en Madrid. Yo le pregunté ¿qué vas a hacer?, y él me dijo con su acento marsellés que iba a ganar el Mundial. Ya no lo volví a ver hasta el Mundial. Me fui con poca fe al partido de los octavos. Nunca había estado en un partido de fútbol. Cuando veo sobre mi objetivo que Zidane acelera y marca ante Casillas... Me di cuenta entonces que iba en serio, que iba a llegar a la final. Me puse a llorar detrás de mi objetivo. Me doy la vuelta disimulando, pero vi toda la gente llorar de alegría, veían que Zizou había despertado y que lograría lo que se propusiera".
El Brasil-Francia de 2006
"Ese día, hace un recital, como un poeta, aquel día muestra todo lo que sabe hacer a todo el mundo. Como escritor, me encuentro ante un artista que está culminando su obra de arte. Con la final, con el cabezazo, todo lo que había previsto para después del Mundial, no se hizo. No tengo noticias de él. Desaperece, metí las fotos en un cofre"
Las historias de su libro, Chant furieux
"Cuando le cuento a mi mejor amigo, que se quedó ciego, que he pasado todo ese tiempo con Zidane, casi le da algo. Siempre quiso saber cómo era y me pidió que llevara todas ese lenguaje de imágenes a lo poético. El libro es un viaje de esa transformación para que todo esto entre en el cerebro de mi amigo. Siempre me recordaba que él nunca había visto a Zidane, que sabía de sus maravillas por lo que escuchaba. Vine después a Madrid y mi único contacto era el periodista Frederic Hermel, que me acercó de nuevo hasta él. Todos estos personajes están en mi libro".
Relación profesional férrea
"La condición que me puso desde el principio para trabajar con él era no hacerle preguntas, no mostrar familiaridad, ni hacernos fotos o pedirle un autógrafo. Ayer le pedí por primera vez una foto. Nunca le he preguntado nada de su vida privada o profesional. Nunca le he traicionado. Podemos bromear, ser hasta maleducados hablando, es nuestro juego de chavales de barrio, pero nunca osé preguntarle algo de lo que sale en la prensa".

