RANKING BD: Madridistas y pericos
ZAMORA
Zamora fue el primero de los jugadores que tuvo la oportunidad de jugar en ambos equipos. Comenzó su carrera en el Espanyol, donde estuvo dos campañas, para, posteriormente, jugar otras seis temporadas más en el Real Madrid. Consiguió una Copa del Rey y un Zamora como blanquiazul, a los que sumó dos Ligas, dos Copas del Rey y dos trofeos al portero menos goleado con el conjunto merengue.
HELGUERA
Tras su paso por el Manchego, el Albacete y la Roma, Iván Helguera llegó al Espanyol en 1998. Su gran temporada en el conjunto catalán hizo que el Real Madrid pusiera sus ojos en el cántabro. En el conjunto blanco estuvo durante ocho temporadas, donde ganó ocho títulos: dos Champions, dos Ligas y una Intercontinental. De la capital de España se marchó al Valencia.
CALLEJÓN
El motrileño, tras dos años en el Castilla, buscó una oportunidad en el Espanyol. En el cuadro perico estuvo tres cursos con una clara progresión ascendente. Ante esta evolución, el Real Madrid decidió repescarlo en la etapa de Mourinho. Callejón fue uno de los hombres de confianza del técnico luso, con quien consiguió una Liga y una Supercopa de España.
CASILLA
Uno de los últimos de la lista de jugadores que han jugado en ambos clubes. Casilla comenzó su carrera formando parte del Castilla, pero cambió de aires para jugar en el Espanyol B. Tras varias cesiones, se hizo con un puesto en la plantilla del conjunto catalán. Tras cuatro campañas como perico, el portero ha vuelto al Real Madrid, donde está viviendo su primera temporada.
DI STÉFANO
Alfredo di Stéfano, el que para muchos es el mejor jugador de historia del Real Madrid e incluso del fútbol mundial, también forma parte de la lista de jugadores que tuvieron la oportunidad de jugar en el Espanyol. El argentino aterrizó en Madrid en 1953, procedente de Millonarios. Desde el primer momento, este jugador casi desconocido encandiló a los seguidores y dejó muestras de lo que sería capaz con el paso de los años.
Once campañas estuvo Di Stéfano en el Real Madrid, llevando al cuadro blanco a lo más alto. Cinco Copas de Europa, ocho Ligas, dos Copas Latinas, una Intercontinental, una Copa del Generalísimo y cinco trofeos de máximo goleador encumbraron a la leyenda blanca como el mejor jugador del momento.
Sin embargo, las discrepancias con el presidente, Santiago Bernabéu, sobre su renovación y con el entrenador blanco acabaron con el argentino en el Espanyol. Tras 282 partidos y 307 goles como merengue jugó los dos últimos años de su carrera en el club perico. Dos temporadas y 47 partidos más que sirvieron para poner punto y final a la carrera de una de las leyendas del madridismo y del fútbol mundial..
OTROS CASOS DESTACADOS
Uno de los primeros futbolistas que jugaron en Real Madrid y Espanyol fue Rial, integrante del Madrid de Di Stéfano. Consiguió cinco Copas de Europa, cuatro Ligas, dos Copas Latinas y una Intercontinental durante siete temporadas, pero su último año se marchó al Espanyol, donde jugó solo seis partidos.
Dos años después aterrizó De Felipe. Estuvo nueve temporadas en Chamartín, consiguiendo seis Ligas, una Copa de Europa y una Copa del Generalísimo. En 1972 puso rumbo al Espanyol, donde permaneció durante seis campañas más.
Aragón debutó en el Madrid en 1988, siendo futbolista del Castilla. Del filial blanco fichó por el Espanyol. Sin embargo, jugó solo ocho partidos. Durante tres años tuvo su oportunidad en el club blanco, aunque acabó marchándose al Zaragoza.
Más actual es lo sucedido con Juanfran. El alicantino debutó en Copa del Rey en 2004. Esa temporada alternó el Castilla con el primer equipo. La temporada siguiente fue la última con la camiseta blanca, ya que fichó por el Espanyol y se olvidaría definitivamente del conjunto madridista. Con los pericos jugó una temporada, ganando una Copa del Rey. Ahora defiende el carril derecho del eterno rival y vecino, el Atlético de Madrid.
El último en coger el tren aéreo ha sido Lucas Vázquez. En 2011 comenzó en el Castilla. Tras tres temporadas decidió marcharse y apareció el Espanyol. Con los catalanes fue tomando protagonismo, hasta hacerse con un puesto en el once y convertirse en uno de los jugadores más importantes. Por eso el Madrid decidió repescarlo el pasado verano. Con Benítez disfrutó de minutos, pero con Zidane todavía espera su oportunidad.

