El cambio de Modric con Zidane
El croata está rozando la perfección en los tres partidos que ha jugado con Zidane en el banquillo. El galo le ha otorgado mayor libertad y Modric juega mucho más cerca del área rival, donde su magia y su visión de juego hace que deje en cada partido pases para el recuerdo.
Luka Modric jugó en Sevilla un partido para grabar en vídeo y poner en todas las escuelas de fútbol del mundo. El croata se echó el equipo a la espalda y, gracias a la magia que tiene en sus botas, hizo lo que quiso en el área del Betis, dejando a sus compañeros una y otra vez solos ante el portero.
Desde que llegó Zidane al banquillo blanco, Modric ha recuperado su mejor nivel. Esta menos preocupado de tareas defensivas, aunque sigue ayudando y recuperando balones constantemente, y está más pegado al área rival. Se despega más de Kroos y eso le permite crear fútbol en un palmo de terreno. En los tres partidos que lleva el francés dirigiendo al Madrid, Luka Modric ha sido uno de los más destacados y parece haber recuperado el nivel de campañas anteriores.
Gran parte del éxito de los blancos de aquí a final de temporada pasa por los pies de Modric, que si está bien, es prácticamente imparable en cualquier posición del campo.

