MARCA: Los cinco mandamientos de Zidane
El diario MARCA recoge las ideas fundamentales del nuevo entrenador del Real Madrid. Tras el primer partido frente al Deportivo, se pudo ver un Madrid ofensivo y con una línea más adelantada que Rafa Benítez. Así es el nuevo equipo que plantea el francés.
Abrir el juego y salir desde atrás
Para Zidane es muy importante salir con la pelota jugada. Considera que en la actual plantilla existen jugadores con calidad de sobra para armar y salir jugando bien desde la defensa. Teniendo a dos laterales ofensivos y dos extremos rápidos, la consigna es abrir el campo para atacar por las bandas.
Tener una opción antes de recibir la pelota
El movimiento sin balón es algo fundamental para el juego ofensivo del equipo. Es imposible concectar pases si la mayoría de los jugadores están estáticos. Jugar rápido es muy importate para el francés, por eso quiere que sus piezas estén siempre buscando balón, para permitir un juego vistoso y alegre. Pensar y ejecutar lo más rápido posible.
Juntar líneas y replegarse cuando no tienes la pelota
Una cosa está clara. Si tienes el balón no tienes que defender, esa es la idea que quiere inculcar Zidane. Cuando el equipo no tenga el control del cuero, es importante realizar una presión conjunta y unida, para evitar demasiados espacios entre las líneas de ataque y defensa.
Presionar y robar arriba, te ahorra recorrer 80 metros
La posesión será algo vital en el nuevo Madrid. Como se vió en el primer encuentro del galo en el banquillo, los partidos de casa serán un infierno para los visitantes. Cada vez que no se tenga la pelota, el equipo debe presionar lo más arriba posible, con el fin de hacerse de nuevo con su control. Si la presión se hace de un modo adecuado resultará efectiva, y quitará responsabilidades a la zaga.
Jamás dar la espalda al adversario
No se debe correr hacia atrás. Zidane quiere juntas sus líneas. Quiere un equipo compensado y equilibrado, donde no se de opción a los contraataques rivales. Uno de los mayores fallos de Benítez era precisamente esto, la gran distancia entre las líneas provocaba contragolpes constantes de los rivales, que cada vez que pisaban el área de Navas creaban peligro.

