Adiós Benítez, hola Zidane
Se consumó el adiós de Benítez. Por fin. Tras el enésimo tropiezo en apenas cuatro meses, el técnico madrileño fue destituido. Mestalla fue la crónica de una muerte anunciada. Y es que Benítez nunca fue Benítez en el Real Madrid. No logró nada. Fracasó por resultados, no logró un estilo de juego, no ejerció con esa mano dura que se le preveía y nunca gozó de la simpatía ni de la plantilla ni de la afición. Antes de acabar tirando la temporada por completo, Florentino Pérez decidió dar la alternativa a Zidane.
Se va Benítez sin perdonar su contrato y le releva la última gran leyenda que se retiró de blanco. Zidane no solo se fue cuando quiso, sino que lo hizo sin pedir un euro y por la puerta grande. Ahora, en ese mismo estadio en el que decidió colgar las botas, se estrenará como primer entrenador en la élite. Sin duda, el destino tenía guardado este momento al gran Zizou.
Los números de Benítez en el Real Madrid han sido paupérrimos. Con la segunda peor marca en puntos de los últimos siete años, el entrenador nunca convenció ni como resultadista ni como estratega. Nada aprovechable queda para Zidane de su antecesor, quizá solo la liberación mental de una plantilla que nunca comprendió a Benítez. Aunque tampoco los jugadores deben irse de rositas. Ellos también son grandes culpables. Ahora, sin Benítez, ya no tendrán ningún escudo bajo el que esconderse. Llega la hora de la verdad. El momento de dar la cara y tirar para adelante. Zidane es el elegido.

