Ernesto Alterio: "No debe ser fácil dirigir al Madrid"
Ernesto Alterio lleva el fútbol en la sangre y al Real Madrid en el corazón. El actor ha confesado en una entrevista para AS que admiró a Zidane y a Roberto Carlos. Además, ha asegurado que el francés puede ser un buen entrenador para el primer equipo, ya que Benítez no tiene buena relación con los jugadores y eso es muy importante.
Se crió junto al Santiago Bernabéu
"He crecido con el ambiente de los días de fútbol del Bernabéu y escuchaba los goles desde mi casa. Hay algo en el aire que te excita y emociona y sientes del todo que eres madridista".
Trabajaba durante las tarde de fútbol
"Pues mira, hubo un tiempo en que durante los partidos del Madrid yo me dedicaba a currar. Jugaba el Madrid en el Bernabéu y antes de empezar los partidos mis colegas y yo nos buscábamos la vida y nos dedicábamos a limpiar los coches que aparcaban en un parque cercano al estadio los aficionados. Nos sacábamos un dinerillo".
Recuerda a Maradona
"Siempre me inclinaba más hacia los jugadores argentinos que jugaban aquí, pero sobre todos ellos, me sigue sacudiendo la memoria de Maradona. Recuerdo un golazo, golazo de verdad de Maradona en el Bernabéu en el año 1983. Qué tipo tan genial, cómo dejó como un trapo tirado en la hierba a Juan José con un quiebro seco y suave antes de marcar el gol. Nunca dejó de asombrarme Maradona.
Admiraba a Zidane y Roberto Carlos
"Ha habido varios, pero entre todos ellos, tengo que destacar a Zidane, ese toque de distinción que iba siempre pegado a él, esa clase y elegancia. Y otro al que siempre admiré fue a Roberto Carlos, ese tipo también te llegaba mucho, atleta, virtuoso y simpático".
La situación actual del Real Madrid
"A mí me ocurre con el fútbol y con el Madrid algo parecido a lo que sientes por los amigos. Es algo pasional, de corazón. Amas sin pedir nada a cambio. No me han gustado muchas cosas que han pasado en el Madrid, no sé, por ejemplo, Mourinho no me gustaba pero yo seguía siendo madridista. Es verdad que ahora hay cierta confusión en el club y lo que lamento es que en el Barça estén mejor organizados".
Si fuera presidente del Madrid...
"Pues no tengo ni idea, no sé, invertiría más en la cantera, en la formación de los chavales, eso es fundamental. Si yo fuera presidente del Madrid o del Gobierno invertiría más en educación, en un buen trabajo desde la base. El Madrid ahora tiene una política de empresa, de marketing, que devora el espíritu del fútbol".
A Florentino Pérez le tiene cariño
"Yo le tengo cariño, es verdad, mucho cariño. Sí, eso tiene que ver con la amistad que tengo con su hijo Over, que está metido en la producción de cine. Hice con él una película que se llamaba 'Amigos' y era un gran productor, un tipo con nervio que sabía lo que hacía. No hablábamos de fútbol, sólo de cine, y me impresionaba cómo se preocupaba por los detalles más pequeños del rodaje. Cuando sentía que algo no había salido como era debido se deprimía y buscaba la manera de mejorar el asunto. Le cogí cariño, y a su padre, también, fútbol aparte, claro está".
Posibilidad de que Simeone entrene al Real Madrid
"Yo no, no creo que estuviera bien, me parecería muy raro. Todos somos profesionales pero yo le veo muy ligado al Atleti y su discurso pasa por ahí. De todas formas, no sé, el vestuario del Madrid es muy complicado, con tantas estrellas. Es una maquinaria muy pesada y echo de menos más ligereza y normalidad. No debe ser fácil dirigir al Madrid, priman más cosas que no tienen que ver con el fútbol".
Al Madrid le puede venir bien Zidane
"Conozco a Zidane de las clases de yoga a las que asistía. Coincidíamos en el vestuario y me impresionaba su temple y tranquilidad. Al Madrid le puede venir bien un tipo como él. Ha sido una gran estrella pero ha mantenido su eje y siempre se ha aferrado a la tierra. Conoce perfectamente el lenguaje del fútbol y creo que lo debió pasar mal cuando ocurrió lo del cabezazo en el pecho a Materazzi".
Benítez, desbordado por la situación
"Benítez me parece un tipo serio y responsable pero no acaba de ligar con los jugadores y eso es importantísimo. En el cine ocurre igual, es fundamental que la comunicación entre el director y los actores fluya con frescura, si no es un infierno. Si hay un cortocircuito la cosa no funciona".

