Una prueba de fuego para el Madrid
La cuenta atrás para que Fernández Borbalán dé comienzo a esta final ya ha empezado. El Real Madrid tiene este sábado un partido trascendental. Decisivo para los blancos, tanto para seguir luchando por el título de Liga como para la moral del equipo. Están en juego mucho más que tres puntos y solo 90 minutos por delante.
El Real Madrid se enfrenta al Barcelona este sábado en el Bernabéu. Para los blancos es una final a partido único y, encima, en casa. Tienen todo a favor para poner las cartas sobre la mesa y decir: ¡aquí estamos! El conjunto madridista ha cogido la mala costumbre de ir dejándose puntos por el camino, pero está ante la oportunidad idónea de dejar de remar a contracorriente.
El Real Madrid no puede tirar la Liga a estas alturas de la temporada y colocarse a seis puntos del Barcelona. Es verdad que la competición no se decide en este partido y que si pierden no es imposible alcanzar el liderato, pero sí bastante más complicado, para qué engañarse. El equipo de Concha Espina se juega más que los azulgranas en lo deportivo y también respecto al entrenador, Rafa Benítez, que está dejando serias dudas en los partidos grandes.
Los merengues llegan al Clásico sin haber hecho los deberes. Un Real Madrid sin bajas, jugando en casa y sintiendo el aliento de su afición, no tiene excusas ni peros que valgan. Un partido más pero que para el equipo de Benítez se convierte en una prueba de fuego. A los blancos solo les vale ganar para seguir luchando por el título liguero y no caer en la desmoralización de la plantilla.
Llega la hora y media de la verdad ante el único rival directo. El trofeo de la Liga va a ser suyo o nuestro, las sorpresas ya quedaron atrás. Pelea de dos, de tú a tú, cara a cara. Están en juego mucho más que tres puntos y solo tienen noventa minutos para reivindicarse.

