Sport: Las 10 razones del fracaso de Benítez en el Madrid
Rafa Benítez no termina de encajar en el Real Madrid, y ello se debe en parte a un estilo de juego demasiado defensivo y a la falta de comunicación con los jugadores blancos, según apunta Sport. Además, al técnico español sólo le importa el resultado y no dar espectáculo.
Los jugadores tienen que estar al servicio de su esquema de juego
Esto es muy importante para el técnico español. Todos los jugadores blancos tienen que entender y estar siempre al servicio de su pizarra, sin embargo, gran parte de la plantilla ya se ha mostrado contraria a este estilo de juego tan defensivo.
Preferencia por un resultado a favor en vez de dar espectáculo
Benítez tiene como objetivo conseguir los tres puntos en cada partido, ya sea anotando varias goles o encerrándose atrás para no encajar ninguno. Sin embargo, de esta forma está dejando de lado que el fútbol es un espectáculo y los aficionados quieren disfrutar de él.
La eficacia supera al talento
El entrenador blanco no quiere ver como sus jugadores realizan acciones de talento, él prefiere eficacia en los pases, en los tiros a puerta y en defensa, olvidando que el Real Madrid tiene jugadores con gran talento individual a los que hay que dar más libertad en el terrenos de juego.
Un estilo de juego defensivo y previsible
En los últimos partidos se ha visto como Benítez ha mandado al equipo atrás después de que los blancos anotaran un gol, convirtiéndose el Madrid en un equipo más destacado en defensa y dejando de lado un ataque letal por el cual es conocido en todo el mundo.
Falta de comunicación y de empatía con los jugadores
El técnico madrileño no ha conseguido conectar con sus jugadores, ni con los pesos pesados del club de Chamartín ni con los suplentes, incluso hay jugadores, como en el caso de Denis Cheryshev, con el que tiene una comunicación inexistente, como él propio jugador ruso ha reconocido en una entrevista.
Penaliza a aquellos que no se ajustan a su estilo
Benítez quiere que todos sus jugadores se amolden a su estilo y lo sigan a rajatabla, por lo que si algún jugador no cumple esto será penalizado, como puede ser el caso de James Rodríguez, al que ha dejado en el banquillo en varias ocasiones.
Un discurso público que no convence
El entrenador blanco basa sus discursos públicos en estadísticas y datos de interés sobre los partidos con los que disfraza las carencias de su sistema de juego en el equipo blanco. Esto crea desconfianza, sobre todo en sus propios jugadores.
Una unión mayor al club
En sus declaraciones, Benítez deja patente una clara unión a los estamentos del Real Madrid, la cual es a la vez menor a la que tiene con su plantilla, algo que no ha gustado nada en el vestuario blanco.
No reconoce los méritos individuales
Al técnico madrileño no le interesan los méritos individuales de sus jugadores, el sólo piensa en el colectivo, por tanto no es capaz de reconocer estas hazañas que realizan en ocasiones los cracks de su plantilla, algo que, en su momento, si entendió Carlo Ancelotti.
Mensajes que no se ajustan a la realidad
Rafa Benítez da mensajes a los jugadores de su plantilla que no se ajustan del todo a la realidad, ya que estos saben que todo lo que dice su técnico tiene una intención determinada o un motivo oculto, algo a lo que el vestuario blanco no se acostumbra.

