El Real Madrid vuelve a mostrar su lado más solidario
Tal y como recoge el El Confidencial, el gran gigante blanco, una vez más, ha demostrado su lado más humanitario a través de una de sus fundaciones. Se dedica a traer niños de las favelas, a los que se les forma no solamente en lo futbolístico, sino en lo intelectual, lo alimenticio, y como personas. El fútbol y el Real Madrid se han convertido en herramienta de atracción para salir de las favelas.
El Real Madrid respalda a la fundación Misiones Salesianas-Fundación Real Madrid, que se encarga de devolverles la ilusión y de brindar la posibilidad de cumplir su sueño a cientos de niños procedentes de las favelas. Lorenzo Herrero, responsable de la alianza Misiones Salesianas-Fundación Real Madrid, ha contado a El Confidencial que estos chicos que vienen a Madrid son simplemente una pequeña representación de la propia escuela, que tiene unos 200 beneficiarios. El objetivo de la misma no es otro que una dinámica de entrenamiento en fútbol y baloncesto de la que se pretende obtener una educación en valores, como la salud, la alimentación, el trabajo en equipo. Una manera de sacar a los niños de las favelas más desfavorecidas del Estado de Río de Janeiro.
Lorenzo Herrero afirma que cada sesión está orientada a trabajar los valores a través de lo futbolístico. De esta forma, en un entrenamiento del pase corto trabajan la solidaridad, por ejemplo. Y además, otra cosa importante es que se realiza en los entrenamientos un refuerzo educativo, pueden aprender geografía jugando al fútbol, pueden aprender inglés, cálculo mental.
¿Y qué tiene que ver el Real Madrid en esta ayuda? Pues es una más de las colaboraciones y aportaciones solidarias que hace el club blanco en todo el mundo. Esta se inició con la firma del acuerdo el 30 de junio de 2010. Y claro está, es una forma también de sonar llamativo para esos chicos que apenas tienen para comer.
La única condición para acceder a estos centros es que los niños tienen que estar escolarizados. Pero claro, para un niño de las favelas estar escolarizado no significa la asistencia. En la favela, el niño tiende a estar solo. Los padres no trabajan en el barrio de las favelas, sino en el centro de la ciudad. El chico, por tanto, tiene muchísimas posibilidades de hacer cualquier otra cosa que no sea ir al colegio. Pueden caer desde en la explotación infantil, que hay mucha, o en las redes de la droga. Así, los encargados del centro se encargan de hacer un seguimiento escolar y poder brindar una posibilidad de realizar su sueño, a los niños que realmente lo desean.

