Jesé recoge los frutos de su trabajo físico durante el verano
El canario está siendo uno de los jugadores más destacados de la pretemporada. Ante el Tottenham, fue de los más intensos en la primera parte, gozando incluso de dos ocasiones claras. Su puesta a punto durante el verano, con trabajo constante, ha tenido su recompensa.
Durante la primera mitad de la temporada 2013/2014, Jesé Rodríguez ilusionó a la afición madridista con su nivel de juego. Primer suplente de la BBC, el canario aprovechaba cada minuto y su simple presencia servía para cambiar la dinámica de los partidos. Cuando llamaba a las puertas de la titularidad, una desgraciada rotura del ligamento cruzado cortó la progresión de un jugador que apuntaba muy alto.
La recuperación, duradera de por sí, se alargó aún más de lo previsto y su regreso, con un gol al Cornellá en Copa a finales del año pasado, no pudo ser mejor. Sin embargo, con el paso del tiempo se vió que Jesé no era el mismo. El jugador, por encima de su peso ideal tras la convalecencia, no encontraba ni el rendimiento ni la chispa de la temporada anterior. Si bien, no contaba con demasidos minutos para ponerse a tono.
Llegó el verano e incluso se llegó a dudar de su continuidad en el club, pero el canario dedicó el periodo estival a realizar un duro entrenamiento físico. Los resultados se encuentran a la vista, con un Jesé más fino que ha recuperado esa explosividad que tanto echó de menos el equipo tras su lesión. Aunque la temporada oficial aún no ha comenzado, el madridismo ya se frota las manos con el regreso del mejor Jesé.

