Casillas denunció al Madrid por el pago a Ginés Carvajal
Las palabras de los padres de Casillas traen consigo mucha polémica. Los progenitores del guardameta revelan una denuncia a su antiguo representante Ginés Carvajal. Aquel órdago tensó la cuerda entre el Real Madrid y el entorno del portero, que no durmió debido a la presión que le generó la situación en la semifinal de Champions contra el Bayern de 2012.
La entrevista realizada por La Otra Crónica a los padres de Casillas ha despertado muchísima polémica. Entre las informaciones reveladas por los progenitores se encuentra la noticia de que estos denunciaron a Ginés Carvajal, el que fue representante del guardameta. Según comentó Mari Carmen, madre de Casillas, en 2005 ya se comenzó a tensar la cuerda entre todas las partes. Iker y sus padres consideraban que ya era hora de que el portero recibiera el trato de estrella y eso debía quedar reflejado en el contrato. Ginés Carvajal insistió en que el presidente solo les ofrecía una cantidad y Casillas terminó echándole en cara que no se había esforzado en conseguirle mejores condiciones.
Con la llegada de Calderón, Casillas consiguió mejorar su contrato. Sin embargo, su representante no hizo nada durante la operación. Aquello fue la gota que colmó el vaso y el mostoleño despidió a Ginés Carvajal. Éste exigió el pago de una comisión que rondaba los 5 millones de euros, pero Iker se negó al considerar que era club el que debía hacer frente a ese pago y los padres terminaron poniendo una denuncia al club, a instancias del propio Casillas.
La situación, que cada vez se volvía más tensa, se prolongó hasta 2012. Las negociaciones entre los padres de Casillas y José Ángel Sánchez, mano derecha de Florentino, sobre el asunto de Carvajal fueron muy duras, tanto que aquella sensación se terminó trasladando al portero. Según se ha podido saber gracias a la entrevista, Casillas no durmió debido a los nervios la noche previa a la semifinal contra el Bayern, aquella en la que Sergio Ramos mandó un penalti al cielo de Madrid. El portero estaba más pendiente de la resolución del conflicto que de un partido tan importante como era el que podía dar el pase a la final de la Champions.
Finalmente, Casillas terminó dando su brazo a torcer y pidió a sus padres que retiraran la demanda. El mostoleño acordó una cantidad con Ginés Carvajal que el club le debería devolver. Sin embargo, aquel órdago de Casillas al Real Madrid no fue nunca perdonado por Florentino y, según los padres del portero, ese odio del presidente terminó trasladándose a Mourinho.

