El Verona juega y recoge elogios, pero no puntos. Zanetti, a Génova con aroma de ultimátum
Duelo interesante el que se verá en pocas horas en Marassi entre Genoa y Hellas Verona. Dos equipos atascados en la zona baja de la tabla que, eso sí, con matices, han dejado señales positivas en las últimas semanas y han devuelto a sus aficionados esperanzas de reacción.
En concreto, el Verona de Paolo Zanetti rara vez ha fallado en el enfoque y la lectura de los partidos desde que empezó el año. Pero algunos errores individuales y, en general, una solidez colectiva que a menudo ha flaqueado han llevado a Giovane y compañía a dejarse puntos y encuentros incluso bien jugados. Y, inevitablemente, los focos se han puesto sobre el técnico que dirige al grupo desde el banquillo.
"Me tendrán que matar antes de ceder un centímetro; quien me conoce sabe que no tiro la toalla", explicó el propio Zanetti tras la derrota rocambolesca contra el Parma. En resumen, el entrenador no tiene ninguna intención de apartarse y el club, por su parte, se ha mantenido a su lado, reiterando su confianza en varias ocasiones. Eso sí, esperando a la vez un cambio de rumbo en términos de resultados. Empezando por el fundamental duelo directo ante el Genoa, un partido que puede marcar también el futuro del técnico del Hellas.



